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Mercado de usados: autos con caja automática por menos de $25 millones

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Durante mucho tiempo, los autos con caja automática eran percibidos como un producto de nicho en Argentina. Asociados a precios más elevados, mayores consumos, costos de mantenimiento superiores y menor confiabilidad en comparación con las transmisiones manuales tradicionales, su adopción era limitada.

Sin embargo, este panorama se modificó drásticamente en la última década. La constante evolución de las cajas automáticas, que abarca desde las convencionales hasta las más modernas CVT, DSG o de doble embrague, permitió mejorar significativamente la eficiencia, reducir los consumos y ofrecer una experiencia de manejo mucho más confortable, especialmente en el denso tránsito urbano.

Este avance tecnológico coincidió con un crecimiento de la oferta y una posterior caída relativa de precios en el mercado de vehículos usados. Como resultado, hoy es posible encontrar varios modelos automáticos patentados en 2016 por cifras inferiores a los $25 millones, incluso por debajo del costo de un auto 0km de entrada de gama.

Las opciones disponibles en el mercado de usados

Según valores relevados por la Cámara del Comercio Automotor (CCA), que considera operaciones y publicaciones del mercado de usados, a continuación se detallan algunos ejemplos de modelos automáticos de 2016 que se consiguen en este rango de precios:

  • Citroën C4 Lounge 1.6 THP Tendance 6AT: $12.408.000
  • Peugeot 208 1.6 Allure Tiptronic: $13.146.000
  • Nissan Sentra 1.8 SR CVT: $13.273.000
  • Chevrolet Tracker 1.8 LTZ AT: $14.910.000
  • Honda Fit 1.5 EX AT: $15.261.000
  • Toyota Etios 1.5 XLS 4AT: $15.373.000
  • Chevrolet Cruze 1.4T LTZ AT: $15.963.000
  • Ford Focus Kinetic Design 2.0 SE Plus AT: $16.266.000
  • Toyota Corolla 1.8 XLI CVT: $16.292.000
  • Volkswagen Vento 2.0 TSI GLI DSG: $22.272.000

La lista de modelos también refleja la diversidad y evolución de las transmisiones automáticas en aquellos años. Mientras algunos vehículos aún utilizaban cajas automáticas tradicionales con convertidor de par, otros ya incorporaban tecnologías más avanzadas como las CVT de variación continua o las transmisiones de doble embrague.

Por ejemplo, Toyota y Nissan ya apostaban por cajas CVT, diseñadas para priorizar la suavidad en la marcha y un consumo de combustible contenido. En contraste, Volkswagen impulsaba las transmisiones DSG de doble embrague, con un enfoque más deportivo y cambios de marcha notablemente rápidos. Marcas como Peugeot y Citroën, por su parte, empleaban cajas automáticas convencionales de seis velocidades, desarrolladas en colaboración con proveedores europeos.

Eficiencia y cambio cultural

Además del confort que brindan, la mejora en la eficiencia fue otro factor clave que impulsó la popularidad de estos vehículos. Las cajas modernas operan con un mayor número de relaciones, una electrónica más sofisticada y calibraciones optimizadas, lo que permite reducir los consumos en comparación con generaciones anteriores. En algunos casos, incluso lograron igualar o superar los registros de las versiones con caja manual.

Esta tendencia generó un cambio cultural en el mercado automotor argentino. Si hace una década la caja automática era considerada un “lujo” o una característica premium, hoy se transformó en una configuración cada vez más demandada, especialmente en segmentos como los SUV y los vehículos medianos. De hecho, muchos modelos actuales concentran la mayor parte de sus ventas en variantes equipadas con transmisión automática.

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