Política

Senado: la interna del PJ expone una fuerte pérdida de poder de Cristina Kirchner

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El kirchnerismo atraviesa su momento más crítico en el Senado, con una fractura interna que no solo evidencia la crisis de la conducción de José Mayans (Formosa) al frente del bloque del PJ, sino que también expone una marcada pérdida de poder e influencia de Cristina Kirchner sobre la bancada que lideraba desde su prisión domiciliaria.

Las señales son inequívocas: apenas 11 de los 25 senadores del interbloque que hegemonizaba el kirchnerismo votaron en contra de un nuevo acuerdo para el camarista Carlos Mahiques. La expresidenta acusa a Mahiques de ser uno de los artífices del “lawfare”, la teoría de persecución judicial que, según su visión, la tiene como víctima y a la que responsabiliza por su condena en causas de corrupción.

Esta cifra cobra una relevancia particular si se considera que, hasta hace poco más de un año, Cristina Kirchner utilizaba su bloque de senadores como una carta fundamental en las negociaciones para completar la Corte Suprema de Justicia. Ahora, con menos de una docena de legisladores, la expresidenta está lejos de alcanzar el tercio más uno de la Cámara alta (25 votos) necesario para bloquear la elección de un juez de la Corte.

Incluso había trascendido que la expresidenta buscaba imponer en el máximo tribunal a María de los Ángeles Sacnun, cuya principal credencial, para muchos, era su lealtad incondicional. Sacnun obtuvo una banca por Santa Fe en un momento en que el kirchnerismo daba por perdida esa elección.

“Algo se rompió y no se trata sólo de la conducción de José (Mayans), creo que también hay una fuerte señal a Cristina de que hay que dar una vuelta de página”, analiza un senador en diálogo con LA NACION.

Lo llamativo es que la fuente de esta reflexión es uno de los 11 legisladores que, hace dos semanas, quedó en minoría al rechazar el pliego del padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. La lectura de este episodio se basa en que, hasta ahora, nunca tantos senadores peronistas se habían desmarcado de forma tan explícita y contundente de la narrativa kirchnerista sobre una supuesta persecución judicial a su líder.

Otra perspectiva del fenómeno es analizar el número de leales dispuestos a seguir hasta las últimas consecuencias los lineamientos que emanan desde la prisión domiciliaria. Para encontrar una cifra tan baja, hay que remontarse a diciembre de 2017, durante el auge electoral del gobierno de Mauricio Macri, cuando Miguel Ángel Pichetto, con su postura dialoguista, forzó a los kirchneristas a abandonar el bloque peronista y conformar una bancada aparte. En aquella ocasión, 9 senadores, más la propia Cristina Kirchner, se quedaron con el nombre de Frente para la Victoria bajo la conducción formal del neuquino Marcelo Fuentes.

Cuestionamientos a la conducción de Mayans

El otro protagonista de esta nueva crisis kirchnerista es el formoseño José Mayans, cuya conducción de la bancada ha sido cuestionada como nunca desde que asumió la jefatura a mediados de 2019, tras la partida de Pichetto para acompañar a Macri en la fórmula presidencial. Aunque su presidencia había resistido fracturas y la salida de casi una decena de legisladores en diferentes momentos, la situación actual parece diferente.

“Esto es un trabajo de 24 horas por siete días a la semana, José hace rato que está con la cabeza en otra cosa; si el bloque se mantiene funcionando es por la profesionalidad de algunos que hacen la tarea y se interiorizan para discutir con conocimiento los proyectos de ley”, analiza, lapidario, un legislador que conoce a Mayans hace años.

Los errores de conducción de Mayans se han profundizado, al punto de enfrentarlo con la vicepresidenta del bloque y referente de La Cámpora, Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), quien integra la troika que dirige la bancada peronista junto a la bonaerense Juliana Di Tullio.

El motivo del conflicto fue el fracaso en la elección de la Defensora del Niño, con la discusión de fondo entre los sectores “celeste” y “verde”. La senadora mendocina acusa a Mayans, declarado antiabortista, de haber permitido que caducara el concurso ganado por María Paz Bertero, quien apoyó la legalización del aborto. Fernández Sagasti sostiene que en noviembre pasado estaban los votos y que Mayans dejó pasar la oportunidad deliberadamente. Ahora, el proceso ha vuelto a foja cero, con los libertarios controlando la comisión bicameral y con mayor poder de veto.

La disputa incluyó reproches a los gritos en privado y una puesta en escena pública en la última sesión, generando comentarios cuando la mendocina cambió su histórica banca en la primera fila, a la derecha de Mayans, por un escaño en la última fila, contra la pared, lejos del jefe de la bancada. Quienes intentan minimizar la disputa aseguran que la mudanza se debe al embarazo de Sagasti y su necesidad de mayor espacio.

No es la mendocina la única molesta por la caída de la nominación de Bertero. Otro legislador enojado con Mayans es Daniel Bensusán (La Pampa), quien fue uno de los artífices del acuerdo con un sector de la UCR y del PRO para que la comisión bicameral impulsara el nombramiento de un Defensor del Niño, a contramano de lo que pretendía el oficialismo. Todo ese trabajo, que logró el apoyo de 156 votos para la abogada y funcionaria de la Cámara de Diputados bonaerense, quedó anulado con la declaración de caducidad del concurso votada en la bicameral hace dos semanas.

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