Política

Consejo de la Magistratura: la polémica postulación de Barroetaveña para la reelección divide a la Justicia

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El presidente de la Cámara de Casación, Diego Barroetaveña, desató una fuerte controversia en los tribunales al anunciar su intención de buscar la reelección en el Consejo de la Magistratura. Para viabilizar su postulación, el magistrado presentó una acción declarativa de certeza ante la Justicia Contencioso Administrativa Federal, una jugada que ya despertó el rechazo de aliados internos, agrupaciones de abogados y el kirchnerismo dentro del organismo encargado de seleccionar y remover a los jueces.

El debate legal por los límites de mandato

Barroetaveña, acompañado en su planteo por la jueza civil Agustina Díaz Cordero, argumenta que existe incertidumbre jurídica sobre qué normativa rige en el Consejo. El juez sostiene que el fallo «Colegio» de la Corte Suprema de Justicia, que restituyó la composición original de 20 miembros del cuerpo presidido por Horacio Rosatti, también reactivó la cláusula que permitía la reelección inmediata de los consejeros.

Por el contrario, los sectores de la oposición y diversas asociaciones civiles afirman que el máximo tribunal solo invalidó la reforma legislativa respecto de la integración y el equilibrio de estamentos, manteniendo plenamente vigente la prohibición de reelección consecutiva sin el intervalo de un período, tal como estipula la ley de fondo.

Fractura en la lista Bordó y rechazo de ONGs

La iniciativa de Barroetaveña generó un cimbronazo en la tradicional lista Bordó de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales, que controla la agrupación de jueces desde hace dos décadas. Su propio presidente, el juez Andrés Basso, se opuso a la maniobra y se postuló él mismo para el Consejo con el fin de defender los valores históricos del espacio, sumando el apoyo de delegados del interior del país.

En paralelo, la asociación civil Será Justicia se presentó como amicus curiae ante el juzgado de Enrique Lavié Pico para exigir el rechazo de la cautelar solicitada por el camarista. El escrito, firmado por referentes como María Eugenia Talerico y Guillermo Lipera, advierte sobre la gravedad institucional de la maniobra:

“Admitir la interpretación que pretende para su reelección el juez Barroetaveña implicaría alterar las reglas de alternancia previstas por el legislador y abrir un precedente que permitiría la permanencia sucesiva en cargos de enorme relevancia institucional”.

Asimismo, el foro de estudios sobre la administración de justicia (Fores), presidido por Pablo Pirovano, recordó que el artículo 3 de la ley 24.937 impide la reelección inmediata de los consejeros y que el respeto de las reglas institucionales es indispensable para preservar la independencia judicial.

El escenario político y el reparto de fuerzas

Desde el arco político, los consejeros kirchneristas Vanesa Siley, Mariano Recalde y Rodolfo Tailhade enviaron una nota formal a la Secretaría de Asuntos Jurídicos del Consejo denunciando que Barroetaveña «pretende forzar» la ley sin sustento normativo. En el Palacio de Justicia, la Corte Suprema mira de reojo la disputa: trascendió que Ricardo Lorenzetti está en desacuerdo con la reelección, mientras que Rosatti y Carlos Rosenkrantz aún no se pronunciaron públicamente.

Mientras el calendario electoral corre con miras a la renovación de mandatos de los jueces prevista para el 20 de octubre, la danza de nombres ya comenzó. Por la lista Celeste asoman los jueces Walter Venditti y Alejo Ramos Padilla, dado que Alejandra Provítola y Alberto Lugones no buscarán seguir. A nivel político, el oficialismo consolida su armado con el viceministro de Justicia, Santiago Viola, y el diputado cordobés Gonzalo Roca (La Libertad Avanza), sumando aliados dialoguistas como Luis Juez y Eduardo Vischi para consolidar una mayoría frente al bloque opositor.

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