FMI alertó por la inflación: el dato oficial está desactualizado y pidió una nueva ley para el Indec
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco en las estadísticas públicas argentinas, aunque esta vez sin las “mociones de censura” por manipulación de datos que caracterizaron períodos anteriores. No obstante, en su más reciente staff report, el organismo alertó que la metodología del índice de precios al consumidor (IPC) oficial se encuentra desactualizada, que la canasta de consumo actual es menos representativa y que es imperativo sancionar una nueva ley para regular el marco normativo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La preocupación del FMI se centra en la “prolongada demora en la actualización del IPC”, lo que lo ha dejado con una metodología obsoleta y poco reflejo de los hábitos de consumo actuales. Esta situación se agrava al recordar que, a principios de febrero de este año, el Gobierno del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, frenaron la publicación de un nuevo IPC que ya estaba finalizado. Esta decisión derivó en la renuncia del entonces director del Indec, Marco Lavagna, quien fue reemplazado por el director técnico Pedro Lines.
“La prolongada demora en la actualización del IPC ha dejado la metodología desactualizada y menos representativa de la actual canasta de consumo”, alertó el Fondo en el staff report que avaló la segunda revisión del Programa de Facilidades Extendidas (EFF, según las siglas en inglés) que el organismo multilateral tiene con la Argentina.
El FMI también señaló otras falencias en las estadísticas nacionales. Las cuentas nacionales, por ejemplo, presentan limitaciones en términos de desagregación y precisión, en parte debido a un año base obsoleto. Las estadísticas del sector externo también enfrentan restricciones, ya que los datos devengados por fuera del comercio de bienes solo están disponibles de manera trimestral y con un rezago de tres meses. “Al mismo tiempo, el marco institucional que regula al Indec necesita ser modernizado”, enfatizó el informe, ofreciendo asistencia técnica para corregir estas deficiencias.
Las razones detrás de la demora y la postura del Gobierno
El Indec tenía preparado el nuevo IPC para su lanzamiento en marzo de 2025, tras un año de pruebas en conjunto con el FMI. Sin embargo, su publicación se postergó inicialmente por “cuestiones técnicas” (ajustes en las canastas provinciales) y, sobre todo, por las elecciones legislativas del año pasado, buscando no poner en riesgo el proceso de desinflación en las urnas. En septiembre del año pasado, un informe del IPC ya había adelantado que el nuevo dato actualizado de inflación se usaría en 2026, lo que fue confirmado por el Banco Central (BCRA) en su primer informe de política monetaria.
Desde el entorno de Milei, se argumentó una “llamativa razón técnica” para la postergación, cuestionando que Lavagna quisiera cambiar el IPC con ponderadores que, según ellos, estaban armados con “precios distorsionados”. Caputo, por su parte, anticipó que en 2026, un año sin elecciones, las tarifas de servicios públicos podrían superar la inflación. En el nuevo IPC, los servicios ganan peso entre los ponderadores, lo que podría influir en las expectativas del sector privado sobre el proceso de desinflación.
El FMI aclaró en su reporte que las autoridades prevén publicar el IPC actualizado “una vez que el proceso de desinflación esté firmemente consolidado”, sin fijar una fecha puntual. En Economía, según trascendió, no hay un plazo establecido para la actualización de la canasta de consumo. El organismo multilateral estima que la inflación anual en Argentina rondará el 25% este año.
La crítica de ATE-Indec
Los trabajadores de ATE-Indec, quienes ya habían resistido la intervención de Guillermo Moreno y el “apagón estadístico” en el pasado, manifestaron su opinión sobre la decisión oficial de no actualizar el IPC y las advertencias del FMI. Raúl Llaneza, delegado de ATE, estimó que es “grave e injustificable” la dilación en la actualización del IPC con las ponderaciones surgidas de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18.
“Que el propio FMI, un organismo históricamente hostil al pueblo argentino y particularmente a la clase trabajadora, señale en su último staff report las deficiencias metodológicas e institucionales del Indec muestra hasta qué punto resulta grave e injustificable la dilación en la actualización del IPC con las ponderaciones surgidas de la ENGHo 2017/18”, estimó Raúl Llaneza, delegado de ATE.
Llaneza recordó la “moción de censura” del FMI en 2013 por la manipulación de estadísticas públicas y señaló que el índice actual “continúa trabajando sobre una estructura de consumo desactualizada y cada vez menos representativa de la realidad social”. Desde ATE insisten en la necesidad de utilizar patrones de consumo lo más actuales posibles y actualizar periódicamente las canastas y metodologías, idealmente cada cinco años. Asimismo, cuestionaron la contradicción del Gobierno al argumentar que las ponderaciones de la ENGHo 2017/18 ya estarían “viejas”, mientras no existen recursos para una ENGHo 2027/28.
“Esta situación vuelve a poner en evidencia la necesidad urgente de transformar el marco institucional del Indec y del Sistema Estadístico Nacional para garantizar independencia real respecto del poder político y de los gobiernos de turno”, concluyó el delegado de ATE-Indec. Las autoridades del Indec no respondieron a las consultas sobre los dichos del FMI.

