Caputo ratifica cronograma fijo de baja de retenciones: no dependerá de la recaudación
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este viernes que la reducción paulatina de las retenciones para el sector agropecuario no estará sujeta al ritmo de la recaudación fiscal, sino que se implementará mediante un cronograma fijo. Esta medida, que el presidente Javier Milei había anticipado, busca favorecer la liquidación de divisas y evitar la especulación, según explicó el jefe del Palacio de Hacienda en conferencia de prensa.
La implementación completa de la baja de retenciones implicará un costo fiscal estimado en US$ 1.200 millones al finalizar el esquema. Si bien Milei había sugerido que la reducción estaría atada a los ingresos tributarios, Caputo aclaró que la decisión de establecer un calendario fijo, con bajas mensuales para la soja y trimestrales para otros cultivos como sorgo, trigo y maíz, responde a la necesidad de dar previsibilidad al sector.
El cronograma y su impacto fiscal
El costo fiscal de esta medida será creciente. Para el año 2026, se proyecta una pérdida de ingresos de 57 millones de dólares, sumando los derechos de exportación no cobrados al agro y a la industria. El esquema culminaría en 2028, con la soja tributando una alícuota del 15%, mientras que el maíz y el sorgo finalizarían con 5,5%. El girasol, por su parte, terminaría ese año con un 3% de retenciones. Sin embargo, el ministro enfatizó que la concreción de este último tramo del cronograma dependerá de que La Libertad Avanza gane las elecciones presidenciales del próximo año.
“La relación con el campo es una relación de confianza. Estos anuncios son fijos, programados. Lo que hemos anunciado ahora es efectivamente lo que vamos a hacer”, sostuvo el ministro.
Caputo afirmó que este costo fiscal no afectará la meta de superávit primario acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ni requerirá reasignación de partidas o aceleración del ajuste. Argumentó que la recaudación ya muestra señales de crecimiento, mencionando datos anticipados del Impuesto al Cheque como un indicador de repunte en los ingresos fiscales, tras nueve meses de caídas en términos reales.
Industria y diálogo con gobernadores
El anuncio no solo abarca al sector agropecuario. También se prevé una reducción progresiva de retenciones para la industria manufacturera. El sector automotor, por ejemplo, verá una baja gradual desde julio de este año hasta junio de 2027, pasando de una alícuota actual del 4,5% a cero a mediados del próximo año. Las provincias más beneficiadas por esta medida serían Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, donde se concentran las terminales automotrices.
De manera similar, los sectores petroquímico, de caucho y de fabricación de maquinaria, que actualmente pagan un 4,5% de retenciones, seguirán un cronograma de reducción idéntico. En estos casos, Mendoza y Buenos Aires serían las provincias más impactadas positivamente.
Finalmente, el ministro adelantó su intención de convocar a un “consenso” con los gobernadores en algún momento de este año para discutir una propuesta conjunta de reducción de la presión impositiva. Caputo explicó que la baja de retenciones genera un impacto positivo en las provincias, ya que implica mayores ingresos por Ganancias, que son coparticipables. Estuvo acompañado en la conferencia por Pablo Lavigne, secretario de Comercio, y Sergio Iraeta, secretario de Agricultura.

