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Campo: la baja de retenciones para trigo y cebada fue «una señal positiva»

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El sector agropecuario recibió con optimismo el anuncio del Gobierno sobre la reducción del impuesto a la exportación para el trigo y la cebada, medida que comenzará a regir a partir de junio. La noticia, que también incluyó la posibilidad de una baja escalonada para la soja desde 2027, fue interpretada como «una señal positiva» por parte de las entidades que representan al campo y a los exportadores.

La decisión oficial impacta directamente en la rentabilidad de dos cultivos clave para la economía regional y nacional. La quita de retenciones para trigo y cebada es un reclamo histórico del sector, que argumenta que estos impuestos restan competitividad a la producción argentina en los mercados internacionales.

Reclamos pendientes y la mirada en la soja

A pesar del buen recibimiento, las organizaciones agropecuarias no dejaron de expresar sus preocupaciones y reiteraron demandas de larga data. El principal punto de conflicto sigue siendo la falta de previsibilidad en la política de retenciones para la soja, el principal cultivo del país y el de mayor aporte a las arcas fiscales.

La reducción del impuesto a la exportación para trigo y cebada a partir de junio y al posible baja a la soja de forma escalonada desde 2027 fue bien recibida por las entidades agropecuarias y exportadoras. Sin embargo, reclamaron mayor previsibilidad para la soja y reiteraron el pedido de avanzar hacia “retenciones cero”.

El sector insiste en la necesidad de contar con un esquema de retenciones más claro y estable, que permita planificar inversiones a mediano y largo plazo. Además, el consenso entre las entidades es avanzar hacia un esquema de «retenciones cero» para todos los productos agropecuarios, argumentando que la eliminación total de estos impuestos impulsaría la producción, la inversión y la generación de empleo en las economías regionales.

La propuesta de una reducción escalonada para la soja a partir de 2027, si bien es vista como un avance, no satisface la urgencia del sector, que busca medidas de alivio fiscal en el corto plazo para afrontar los desafíos económicos actuales y potenciar la siembra de la próxima campaña.

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