PolíticaSociedad

Rechazan domiciliaria a Claudio Uberti, arrepentido clave en Cuadernos

Compartir:

La Justicia rechazó hoy el pedido de arresto domiciliario para Claudio Uberti, exfuncionario del kirchnerismo y arrepentido en la megacausa de los Cuadernos de las coimas. Uberti, quien se encuentra condenado en otra causa, solicitaba cumplir su pena en su domicilio, pero la jueza Sabrina Namer desestimó el planteo. Continuará alojado en el Hospital Penitenciario Central de Ezeiza.

La magistrada, a cargo de la ejecución de la pena, fue contundente en su resolución:

No hacer lugar a la solicitud de arresto domiciliario.

La decisión mantiene a Uberti bajo custodia penitenciaria, a pesar de los argumentos de su defensa que señalaban un presunto riesgo dentro del Servicio Penitenciario Federal (SPF) debido a su condición de imputado colaborador.

Uberti, quien fuera titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por su participación en el caso Antonini Wilson, el empresario venezolano que intentó ingresar al país con casi 800.000 dólares en una valija. En febrero de este año, la Corte Suprema dejó firme esa condena, lo que derivó en su detención y alojamiento en el penal de Ezeiza, en un sector separado del resto de la población carcelaria.

La defensa del exfuncionario, a cargo de Guillermo Armani, había solicitado el arresto domiciliario argumentando que Uberti corría peligro por su condición de arrepentido en la causa Cuadernos, donde denunció haber recibido amenazas de muerte. Sostenían que el ex Occovi estaba sometido a un cuadro de “terror” e “hipervigilancia” debido a su situación procesal. Sin embargo, la jueza Namer consideró que la condición de “arrepentido” no implica, por sí sola, un riesgo físico que no pueda ser controlado por el SPF.

Los argumentos del rechazo judicial

La jueza Namer fundamentó su rechazo destacando varios puntos clave. En primer lugar, señaló que Uberti ya declaró de manera presencial en la causa Cuadernos sin que se registraran inconvenientes durante su traslado ni su permanencia en Comodoro Py. Además, la magistrada remarcó que el exfuncionario está incorporado al Protocolo de Resguardo de Personas en Situación de Especial Vulnerabilidad y que el propio SPF informó que su alojamiento en el Hospital Penitenciario Central de Ezeiza reúne las condiciones adecuadas para preservar su integridad física.

Incluso, la jueza subrayó que fue la propia defensa de Uberti quien había solicitado previamente que el exfuncionario continuara alojado en el Hospital Penitenciario Central, precisamente por las condiciones de resguardo que este ofrece. Este antecedente debilitó el argumento sobre la supuesta falta de seguridad en el ámbito carcelario.

El rol de Uberti en la causa Cuadernos

En su indagatoria como arrepentido, Uberti leyó un breve descargo en el que ratificó su condición de imputado colaborador y expresó su voluntad de declarar y responder preguntas. No obstante, en ese momento manifestó no estar en condiciones de hacerlo debido al cuadro de temor y estrés que atravesaba, cerrando su declaración con la frase:

Ser arrepentido no es ser traidor.

En sus declaraciones como arrepentido, Uberti brindó detalles sobre la mecánica de recaudación de fondos ilegales en el sector vial durante el kirchnerismo. Relató, por ejemplo, que entregaba personalmente el dinero a Néstor Kirchner en su despacho presidencial en la Casa Rosada. En una de sus revelaciones, mencionó una conversación con Julio De Vido:

La primera vez que me acerqué al despacho presidencial, en diciembre de 2003, al rato salió De Vido puteando y me dijo: ‘el presidente no va a firmar los contratos ni en pedo, porque vos hiciste las cosas demasiado bien y no arreglaste la guita con la gente, no los va a firmar ni en pedo y te va a hacer cagar. Tenés que llamar a los empresarios y decirles que pongan, te van a llorar, pero vos deciles que pongan porque, si no, el presidente no va a firmar; si no, renunciá…viste cómo es ‘el Malo’.

También afirmó que

El día que murió Néstor Kirchner en el departamento de Juncal había 60 millones de dólares.

aunque aclaró que no vio el dinero, sino que lo sabía por información.

Compartir: