El «Retrato de una Dama» expoliado por los nazis y hallado en Mar del Plata podría exhibirse en el Museo del Holocausto
El cuadro «Retrato de una dama», una obra de arte expoliada por las fuerzas nazis a un galerista neerlandés durante la Segunda Guerra Mundial y recuperada el año pasado en Mar del Plata, podría ser exhibido temporalmente en el Museo del Holocausto de Buenos Aires. La gestión avanza con la causa judicial encaminada a juicio oral y público y la inminente restitución de la pieza a su legal heredera.
La posibilidad de exhibición surge de un diálogo cercano con Marei von Saher, nuera de Jacques Goudstikker, el coleccionista de arte judío a quien le fueron sustraídas cientos de pinturas por el régimen de Adolf Hitler durante la ocupación de los Países Bajos. La obra, atribuida al artista italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, se encuentra actualmente bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Un símbolo de restitución histórica y memoria
Desde el Museo del Holocausto, su presidente, Marcelo Mindlin, confirmó el interés en la exhibición. “Para el Museo es un honor haber sido elegido para exhibir una obra de estas características. Más allá de su valor artístico, constituye un ejemplo concreto de restitución histórica y preservación de la memoria. Si la Justicia avanzara favorablemente y los herederos decidieran cederla en préstamo, exhibirla tendría un enorme valor educativo y simbólico para las nuevas generaciones”, afirmó Mindlin a LA NACION.
La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que participa en la causa como amicus curiae, ha aportado un informe clave a la investigación. En su documento, la DAIA destaca el «despojo sistemático de la colección de arte perteneciente a la familia Goudstikker» durante la ocupación nazi, señalando a jerarcas como Hermann Göring como responsables de este «saqueo cultural» de obras que terminaron dispersas por el mundo.
El hallazgo en Mar del Plata y la causa judicial
El «Retrato de una dama» fue descubierto en el living de una casa de Mar del Plata que una inmobiliaria publicitaba para la venta. Un periodista de Países Bajos detectó la obra en las imágenes y rastreó a los descendientes de Friedrich Kadgien, un experto en finanzas vinculado a Hitler. La dueña de la propiedad, Patricia Kadgien, hija de Friedrich, y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, están procesados por encubrimiento agravado de robo en contexto de genocidio, un delito considerado imprescriptible.
La actitud del matrimonio difirió notablemente de otros casos de restitución. Cuando la justicia allanó su domicilio, la obra había sido retirada y fue entregada días después por su abogado en la Fiscalía Federal. Este accionar contrasta con el reciente anuncio en Países Bajos de la devolución de otra obra de Goudstikker, «Retrato de una joven» de Toon Kelder, por parte de la nieta de un militar holandés al servicio nazi.
El fiscal federal Carlos Martínez, a cargo de la pesquisa, obtuvo un plazo de 120 días para completar la investigación, que vence a principios de junio. Considera que el reciente caso en Países Bajos podría abrir nuevas líneas de investigación sobre el derrotero de ambas obras y cómo el «Retrato de una dama» llegó a Argentina.
Hacia la restitución y un precedente internacional
Los abogados de Marei von Saher –Guillermo Brady, Juan Ignacio Pascual y Herberto Robinson– están a la espera de información desde Alemania para precisar el rol de Kadgien en la estructura del gobierno de Hitler. Además, solicitarán la elevación a juicio con una imputación más grave para los acusados, incluyendo lavado de activos agravado, argumentando que el delito precedente es el «expolio sistemático de bienes culturales perpetrado por el régimen nacionalsocialista alemán sobre comunidades judías europeas», considerado un delito de lesa humanidad según el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nüremberg y el derecho internacional vigente.
Los allegados a la heredera confían en que la justicia restituirá el cuadro. En ese caso, anticipan que hay pasos firmes para que sea exhibido temporalmente en el Museo del Holocausto. La DAIA destaca que Argentina es el primer país latinoamericano en adherir a las Mejores Prácticas para los Principios de Washington sobre arte confiscado por los nazis, reafirmando su compromiso con la memoria del Holocausto y la lucha contra el antisemitismo. Cabe recordar que las fuerzas aliadas recuperaron estas obras de Alemania y las entregaron al gobierno neerlandés para su restitución a los legítimos propietarios, lográndose en 2006 la devolución de 202 pinturas a los herederos de Goudstikker.

