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El Gobierno justifica el salto del gas importado: «No tiene sentido subsidiar industrias»

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En medio de la controversia generada por el aumento del cargo de regasificación aplicado por Enarsa en las últimas subastas, el Gobierno nacional salió este miércoles a justificar el fuerte incremento en el costo del gas natural licuado (GNL) importado para el invierno. La administración defiende la decisión de trasladar este mayor precio directamente a las industrias y generadoras eléctricas.

Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería, fue contundente al respecto durante la 13° Jornada de Energía de Diario Río Negro:

El precio es el que es. No tiene ningún sentido que el Estado subsidie industrias con el costo del GNL o subsidie la generación.

Estas declaraciones se producen tras la polémica desatada esta semana, cuando Enarsa fijó un costo de US$5,16 por millón de BTU para la importación de GNL. Este valor representa un 47% más que la referencia de US$3,50 utilizada previamente por el propio Gobierno para desestimar una propuesta privada de Naturgy que buscaba gestionar la operatoria durante el invierno.

Volatilidad internacional y mercado puro

González explicó que la diferencia en los precios responde a las condiciones actuales del mercado internacional, especialmente en el contexto de la guerra en Medio Oriente. El funcionario rechazó cualquier indicio de irregularidad en el proceso, afirmando: “No tiene nada raro, es mercado puro”. Detalló que la suba se debe principalmente a la volatilidad global y a las primas adicionales que los proveedores comenzaron a exigir sobre el índice TTF, la referencia europea para el comercio de GNL.

Semanas atrás, el Gobierno había decidido no avanzar con la propuesta de Naturgy para privatizar parcialmente la importación y comercialización de GNL, argumentando que el costo ofrecido de US$4,51 por millón de BTU era demasiado elevado en comparación con la estimación de US$3,50 de Enarsa para la regasificación y logística. Sin embargo, la última licitación arrojó valores superiores incluso a los de aquella oferta privada.

Pese a esta diferencia, González aseguró que el costo total del invierno no será mayor al que se hubiera obtenido con la privatización. “Lo que sí nos vamos a asegurar es que, cuando tomemos el invierno completo, el costo total no sea mayor al que hubiéramos tenido con la privatización”, sostuvo.

Nuevo esquema y preocupación industrial

Durante los meses más fríos, Argentina debe importar GNL en barcos para cubrir los picos de demanda energética. La mayor parte de este combustible es consumida por industrias y centrales térmicas, que ahora enfrentarán costos significativamente más altos que los del gas doméstico.

Según el secretario de Energía, el nuevo esquema busca transparentar esos costos y enviar señales de precios más claras a los consumidores industriales. “Capaz que pagar US$20 el millón de BTU por 10 o 20 días no tiene sentido y algunas industrias deciden consumir menos”, planteó.

Bajo el sistema implementado este año, Enarsa continuará concentrando la demanda residencial y de sectores prioritarios (hogares, hospitales y escuelas). En contraste, industrias y generadoras deberán anticipar y contratar por su cuenta parte del gas importado necesario para el invierno. Las importaciones para esta temporada podrían superar los US$1000 millones, con el mercado estimando la necesidad de entre 23 y 25 barcos, a más de US$40 millones por cargamento.

En paralelo, el Gobierno busca mitigar el impacto del mayor costo del GNL en las facturas residenciales y en la inflación. Para ello, el Ministerio de Economía ya definió mecanismos que permitirán diferir parte del impacto tarifario del invierno hacia los meses posteriores de menor consumo.

La preocupación por el costo energético no es nueva. Semanas atrás, la Unión Industrial Argentina (UIA) había expresado su inquietud por el abastecimiento de GNL y el impacto del mayor costo del gas sobre la actividad fabril. El tema resurgió este martes durante la reunión de directivos de la UIA con el ministro de Economía, Luis Caputo, donde la entidad manifestó su preocupación por la “demora en la reactivación” de algunos sectores y presentó propuestas para aliviar costos financieros, tributarios y laborales, además de medidas para mejorar la competitividad empresarial.

A pesar del crecimiento de Vaca Muerta y las proyecciones oficiales de exportar gas durante todo el año hacia fines de la década, Argentina aún depende de la importación de GNL en los inviernos para satisfacer los momentos de mayor demanda energética.

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