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Servicios públicos: una familia del AMBA necesitó casi $250.000 en mayo

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El inicio de las bajas temperaturas impacta con fuerza en el bolsillo de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Tras meses de cierta desaceleración en los aumentos tarifarios, el mayor consumo energético propio del frío volvió a impulsar el gasto mensual en servicios públicos.

Según el último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet, una familia promedio del AMBA sin subsidios requirió en mayo $249.834 para cubrir sus gastos de luz, gas, agua y transporte. Esta cifra representa un salto mensual del 17,5% respecto de abril y un aumento interanual del 50%.

El dato es particularmente significativo, ya que supera tanto la inflación mensual estimada para mayo —2,6%, según el REM del Banco Central (BCRA)— como la variación interanual de precios, calculada en torno al 34%.

Consumo estacional y subas tarifarias impulsan el gasto

A diferencia de otros meses, el principal motor del aumento no fue únicamente la actualización de tarifas, sino el cambio de estación. El informe señala que el salto respondió a “la combinación de incrementos tarifarios en todos los servicios y la mayor demanda energética estacional de cara al invierno”.

El caso más marcado fue el del gas natural. La factura promedio aumentó 53,3% respecto de abril debido a un doble efecto: los cargos tarifarios subieron —4% el fijo y 3,3% el variable— y, además, el consumo residencial prácticamente se duplicó frente al mes anterior por el comienzo de la temporada fría.

“La combinación de ambos factores arroja un aumento de la factura del 53,3%”, detalló el trabajo del IIEP, que describió al gas como “el componente más relevante” dentro del incremento mensual de la canasta.

También la electricidad mostró una aceleración importante. El gasto promedio trepó 37,8% mensual, impulsado tanto por el mayor uso de calefacción y artefactos eléctricos como por nuevas subas tarifarias. Para los usuarios sin subsidios, el cargo fijo aumentó 4,1% y el variable, 8,7%.

En contraste, el transporte tuvo una dinámica mucho más moderada en mayo, con una suba mensual del 3%. Sin embargo, sigue siendo el rubro de mayor peso dentro de la canasta total. Actualmente, una familia promedio destina $110.438 mensuales al transporte público, por encima incluso de lo que gasta en electricidad, gas y agua combinados. El incremento estuvo explicado principalmente por la actualización de tarifas en las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires, que aumentaron 5,4% bajo el esquema automático de indexación por inflación más dos puntos porcentuales adicionales, además del 11,6% en territorio bonaerense.

El agua, por su parte, registró un incremento mensual del 5,9%, explicado por la combinación de ajustes tarifarios, un día adicional de consumo —mayo tiene 31 días— y el nuevo esquema que fijó un tope de aumento mensual del 3%, inferior al 4% vigente entre enero y abril.

Impacto en el salario y subsidios estatales

El informe también muestra que, pese a la fuerte recomposición tarifaria impulsada por el Gobierno desde diciembre de 2023, el Estado todavía mantiene una participación importante en el financiamiento del sistema. En promedio, las tarifas que pagan los hogares del AMBA cubren el 58% de los costos reales de los servicios públicos, mientras que el 41% restante continúa siendo afrontado mediante subsidios estatales.

En términos acumulados, la canasta de servicios públicos aumentó 800% desde diciembre de 2023, cuando asumió Javier Milei, frente a una inflación estimada del 230% en el mismo período.

Esta dinámica también comenzó a reflejarse en el gasto público. El IIEP estimó que los subsidios económicos destinados a energía y transporte crecieron 14% en términos reales acumulados hasta mayo. Dentro del sector energético, el mayor incremento se observó en las transferencias a Enarsa, que crecieron 211% en términos reales interanuales. Según el informe, todavía no se reflejan plenamente las compras estacionales de gas natural licuado (GNL) para abastecer la mayor demanda del invierno, por lo que el costo fiscal podría seguir aumentando en los próximos meses.

En paralelo, Cammesa —la compañía encargada del despacho eléctrico mayorista— registró un incremento real del 38% en las transferencias recibidas, asociado al mayor costo de generación eléctrica.

El peso creciente de los servicios públicos sobre los ingresos familiares también quedó reflejado en otro indicador del informe. En mayo, la canasta total representó el 14,1% del salario promedio registrado estimado para el mes, calculado en $1.869.799. Un año atrás, con un sueldo promedio se podían cubrir 8,6 canastas de servicios públicos; ahora, apenas alcanza para pagar 7,5.

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