Jana Maradona apuntó contra Luque: «Demencial» seguir en clínica
Jana Maradona, una de las hijas de Diego Armando Maradona, fue la única testigo de la undécima jornada del segundo juicio por la muerte del exfutbolista. Durante su testimonio, la mujer de 30 años se quebró en varias oportunidades y señaló directamente al neurocirujano Leopoldo Luque como el principal impulsor de la internación domiciliaria, una decisión que, según sus palabras, el médico consideraba «demencial» si se optaba por una clínica de rehabilitación.
La declaración de Jana, la segunda hija del Diez en presentarse ante el Tribunal N° 7 de San Isidro después de Gianinna Maradona, arrojó luz sobre los días previos a la externación de Maradona de la Clínica Olivos, donde fue operado de un hematoma subdural el 3 de noviembre de 2020. El 11 de ese mismo mes, se concretó la salida para su posterior recuperación en una casa del barrio San Andrés de Benavídez, en Tigre, donde finalmente falleció el 25 de noviembre de 2020.
La decisión sobre la internación domiciliaria
Jana Maradona relató que, en una reunión clave con autoridades de Swiss Medical, Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, entre otros profesionales, se definió el futuro de la recuperación de su padre. Según su testimonio, las autoridades de Swiss Medical inclinaban la balanza hacia una clínica de rehabilitación motriz. Sin embargo, Luque habría pedido un momento a solas con la familia.
Luque pide un momento para tener una mini reunión privada y nos dice que era demencial esa opción porque por un lado mi papá no iba a querer y por otro, la clínica iba a querer promocionar y que teníamos una sola bala y la teníamos que usar bien, y que la mejor opción era la internación domiciliaria porque íbamos a tener el control de los médicos.
La hija de Maradona sostuvo que, en ese momento, consideró que la internación domiciliaria era la mejor decisión, confiando en el criterio de los profesionales. «Confié en ese criterio. Swiss Medical iba a estar a disposición completamente y que iban a apoyar la rehabilitación. Luque hizo mucho hincapié de que sea una internación seria», afirmó Jana, mostrando firmeza en sus respuestas a lo largo de la audiencia.
El vínculo con Luque y el último encuentro
Jana admitió haber defendido a Luque en un principio, destacando la cercanía y el «vínculo humano» que el neurocirujano había logrado establecer con su padre, más allá de lo profesional. «Yo creía que era un profesional bueno porque él (Maradona) también lo veía a mi papá y se ocupaba. Desde la actitud se lo notaba pendiente», explicó, recordando incluso un momento en la Clínica Olivos donde defendió a Luque ante las dudas de Dalma Maradona.
La testigo también rememoró la última vez que vio a su padre, el miércoles 18 de noviembre, una semana antes de su muerte. En esa ocasión, coincidió con su hermana Gianinna, Luque y el médico clínico Pedro Di Spagna, otro de los imputados en la causa. «Ese día mi papá estaba mal», expresó Jana, detallando un episodio en el que Luque intentó convencer a Maradona de hacerse estudios, sin éxito.
Entra Luque a la habitación. Mi papá era reacio para hacerse estudios y Luque siempre lo convencía. Ese día salió decepcionado porque no lo logró. Le pidió a Gianinna, entro yo con ella y nos putea. Con un chiste lo ablandamos hasta que Gianinna le dice que tenía que hacer chequeos. Mi papá nos putea y nos vamos preocupadas para entender qué debíamos hacer, cómo actuar.
Durante el contrainterrogatorio de la defensa de Luque, Jana fue contundente y reafirmó que «el liderazgo de la salud era Luque». Describió la estructura de cuidado de su padre en «anillos», donde el primero estaba compuesto por Luque, Cosachov y Díaz, y el segundo por Swiss Medical con la internación domiciliaria.
La jornada judicial también estuvo marcada por discusiones a puertas cerradas entre las partes, incluyendo un pedido de las defensas sobre la declaración y resguardo de testigos durante los cuartos intermedios.

