Cristina Kirchner impulsa campaña «Cristina Libre» desde su domicilio
A un año de la condena en la causa Vialidad que la mantiene bajo prisión domiciliaria, Cristina Fernández de Kirchner intensifica su presencia desde el balcón de su departamento en San José 1111, Constitución. La presidenta del PJ nacional ha avalado la coordinación de una serie de actividades militantes bajo la consigna “Cristina libre”, que buscan mantenerla en el centro de la escena política y expresar un claro desafío al Poder Judicial.
Las acciones, que comenzaron el 11 de junio, culminarán el próximo 20 de junio, Día de la Bandera, con un banderazo en el Parque Lezama. Fuentes partidarias confirmaron a LA NACION que la expresidenta respalda plenamente estas iniciativas, que buscan transformar las inmediaciones de su domicilio en un “espacio de referencia política y simbólica” con actividades culturales, debates y acciones militantes.
Movilización militante y desafío judicial
La estrategia del kirchnerismo apunta a sostener una presencia permanente cerca de Cristina Kirchner, con el fin de “evitar su aislamiento político y afectivo”. Diversos grupos, incluyendo estudiantes, jubilados, organismos de derechos humanos y movimientos sociales, se rotarán en las inmediaciones de San José 1111. El lema que los convoca es contundente:
Si el Poder Judicial le quita las visitas, el pueblo la visita igual.
Esta movilización es interpretada como un nuevo desafío al tribunal que monitorea la prisión domiciliaria de la expresidenta. Los organizadores buscan “expresar gratitud y acompañamiento” frente a lo que consideran una situación de “persecución política”, responsabilizando principalmente a la Corte Suprema de Justicia. La agenda de actividades ha sido variada, incluyendo clases públicas sobre psicología social y la “mafia judicial”, intervenciones históricas y visitas de vecinos y artistas de diferentes localidades.
Distancia con Kicillof y la carrera a 2027
A pesar de la intensa actividad militante, la discusión sobre las candidaturas del PJ para 2027 no figura en el menú kirchnerista. Esta postura marca una clara distancia con las aspiraciones del gobernador Axel Kicillof, cuyos seguidores ya impulsan su figura con afiches y declaraciones en busca de una “alternativa al modelo de Milei”. Para el entorno de Cristina Kirchner, lo prioritario es esperar a que “madure el rechazo colectivo” a la actual gestión.
Un dirigente cercano a la expresidenta recordó su modus operandi en 2019, cuando sorprendió al peronismo con la designación de Alberto Fernández como candidato a presidente vía Twitter.
Tal vez Cristina está esperando para hacer su movimiento, como en el 19.
Sin embargo, no se observa autocrítica sobre la posterior gestión de Fernández.
La relación entre Cristina Kirchner y Kicillof atraviesa un momento de tensión. Si bien el gobernador lo acaba de suceder al mando del PJ bonaerense, la expresidenta no le perdona que se presente como el candidato natural del peronismo sin su bendición política. Desde su entorno, le advierten que debe enfocarse en la gestión y que “el conurbano es una bomba de tiempo”. Incluso, la expresidenta avaló la candidatura interna del sanjuanino Sergio Uñac, una jugada interpretada como un movimiento para incomodar a Kicillof, sin que esto implique un respaldo real a Uñac.
“La gente no come presos”: la frase que circula
En el círculo íntimo de la expresidenta, una frase resuena para graficar la situación actual:
La gente no come presos.
Y agregan:
Cristina está presa y la casta está libre.
Esta consigna busca instalar la idea de una injusticia que afecta directamente la calidad de vida de la población. Un dato relevante es la participación de Máximo y Florencia Kirchner en la organización de la campaña “Cristina Libre”, lo que representa una novedad en el involucramiento de la hija de la expresidenta en este tipo de actividades.

