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Agustín Caulo asume en Culto con la misión de recomponer el vínculo con la Iglesia

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Agustín Caulo fue oficializado este martes como el nuevo secretario de Culto y Civilización del Ministerio de Relaciones Exteriores. Con un perfil marcadamente conservador y ultracatólico, Caulo asume la difícil tarea de recomponer el vínculo entre el Gobierno nacional y la Iglesia Católica, así como con otras confesiones religiosas, en un contexto de crecientes tensiones.

El nombramiento de Caulo, que ya se desempeñaba como subsecretario del área, se formalizó mediante el decreto 362/2026, publicado en el Boletín Oficial. Su designación como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario lo coloca bajo la órbita de la Cancillería, que encabeza Pablo Quirno. Dentro de la interna libertaria, Caulo responde directamente a Santiago Caputo, al igual que su antecesor, Nahuel Sotelo, quien dejó el cargo hace unos meses para asumir en la Legislatura bonaerense.

Un perfil conservador y antiaborto al frente de Culto

Conocido como “el chino”, Caulo comparte con Sotelo un fuerte perfil ultracatólico y una activa militancia antiaborto. Antes de su ascenso, ocupó el puesto de director nacional de Culto Católico en la Cancillería desde septiembre de 2024. Su trayectoria incluye la presidencia del espacio Frente Joven, un movimiento que se ha manifestado enfáticamente contra la interrupción voluntaria del embarazo y las denominadas “luchas feministas”.

El Frente Joven se presenta en su página web como un espacio que:

Impulsa tanto acciones sociales como políticas públicas de promoción del derecho a la vida y a la salud integral de la mujer embarazada y su hijo.

Con presencia en Argentina y Ecuador, este movimiento refleja la ideología que Caulo trae a la Secretaría de Culto, una posición clave para la relación del Estado con las diversas expresiones religiosas del país.

La difícil relación con la Iglesia y la posible visita papal

La relación entre el Gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica atraviesa un momento de particular tensión. A los cuestionamientos del Episcopado por recortes en áreas sociales sensibles, se suman críticas por las “formas” y el tono del discurso presidencial. La semana pasada, el cardenal Ángel Rossi, vicepresidente primero del Episcopado, lanzó una de las críticas más severas al Gobierno, al afirmar que existe “un cierto sadismo de Estado” y cuestionar la priorización de “opulentos” frente a “discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerados”.

Rossi también se refirió a la violencia verbal en el debate político, contrastándola con la misión de la Iglesia:

La Iglesia de Cristo es la Iglesia del amor, no de la ortodoxia, sino del amor, de la interioridad que glorifica a Dios en sus corazones, de la coherencia que da razón a la esperanza y el amor, no con gritos, ni fanatismos, agresividades.

Este contexto marca el inicio de la gestión de Caulo, quien ya ha participado en encuentros clave, como la reunión de mediados de abril en la sede del Episcopado entre Pablo Quirno y el secretario general, Monseñor Raúl Pizarro. Su rol será crucial para tender puentes y limar asperezas.

Un factor adicional que eleva la importancia de la Secretaría de Culto es la posible visita del Papa León XIV a la Argentina. La reciente designación del arzobispo Michael Wallace Banach, un estadounidense que se desempeñaba como Nuncio Apostólico en Hungría, como nuevo Nuncio en Argentina, es considerada una condición diplomática esencial para la concreción de este viaje pontificio. Caulo tendrá un papel central en la preparación y el desarrollo de este evento, si finalmente se confirma.

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