Sociedad

Comenzó el juicio por el triple lesbicidio de Barracas: Barrientos se negó a declarar

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El juicio oral por el brutal ataque incendiario ocurrido el 5 de mayo de 2024 en el barrio porteño de Barracas, que conmocionó al país y generó un fuerte repudio social, comenzó este lunes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°5 de la Capital Federal. El principal acusado, Justo Fernando Barrientos, de 69 años, se negó a declarar en la primera audiencia, mientras se definen los pasos de un proceso que busca esclarecer un crimen de odio que costó la vida a Andrea Amarante, Pamela Cobbas y Mercedes Roxana Figueroa.

Barrientos llega al debate detenido y procesado por homicidio agravado por odio a la orientación sexual de las víctimas, mediando violencia de género, alevosía y por la utilización de un medio idóneo para crear un peligro común. La acusación se consuma respecto de tres personas y en grado de tentativa respecto de la cuarta damnificada, Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente. La pena prevista para esta calificación es prisión perpetua.

La jornada inicial incluyó la lectura de los requerimientos de elevación a juicio presentados por el Ministerio Público Fiscal (MPF) y por las tres querellas. Si bien dos de las partes acusadoras privadas solicitaron la transmisión de las audiencias a través de YouTube, el tribunal, integrado por los jueces Adrián Pérez Lance, Juan Manuel Grangeat y Cinthia Oberlander, resolvió que solo se difundirán aquellas jornadas donde declaren peritos, expertos o funcionarios públicos.

Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente del ataque, no declarará en el juicio por recomendación de su equipo médico, debido al impacto traumático que aún le provoca el hecho. El próximo viernes 22, el proceso judicial continuará con la declaración de dos policías que intervinieron en la trágica noche, según informó la Procuración General en su sitio institucional fiscales.gob.ar.

Este caso se convirtió en uno de los episodios de violencia por prejuicio más graves registrados en los últimos años en Argentina. La acusación sostiene que Barrientos atacó deliberadamente a las cuatro mujeres por su orientación sexual, lo que llevó a la fiscal Susana Calleja a definir los crímenes en el requerimiento de elevación a juicio como producidos en un contexto previo de discriminación “por odio a su orientación sexual de lesbianas y mediando violencia de género”.

La noche del horror que conmovió al país

El atroz hecho ocurrió entre la noche del 5 y la madrugada del 6 de mayo de 2024 en una pensión situada en Olavarría al 1600, en Barracas. Según la investigación judicial, el imputado, quien vivía en el mismo establecimiento, arrojó una bomba molotov —“una bola de fuego”, describieron los testigos— dentro de la habitación donde descansaban las cuatro mujeres y luego intentó impedir que escaparan mientras avanzaban las llamas.

Las consecuencias fueron devastadoras. Pamela Cobbas murió pocas horas después del incendio en el Instituto del Quemado. Roxana Figueroa falleció dos días más tarde, también con quemaduras gravísimas. Andrea Amarante, sobreviviente de la tragedia de Cromañón y pareja de Sofía Castro Riglos, murió el 12 de mayo en el Hospital Penna tras permanecer internada con el 75% del cuerpo quemado. Sofía Castro Riglos logró sobrevivir luego de permanecer internada durante semanas y atravesar múltiples tratamientos médicos.

La acusación contra Barrientos incluye los agravantes de odio de género y orientación sexual, alevosía, ensañamiento y utilización de un medio idóneo para generar un peligro común. La querella solicitó que el hecho sea considerado un “lesbicidio”, mientras que la fiscalía incorporó además el contexto de discriminación y violencia estructural contra personas LGBTI+.

El reclamo de justicia y la mirada internacional

En paralelo al inicio del juicio, Amnistía Internacional acompañó el reclamo de justicia y reparación integral para las víctimas y sus familias. Mariela Belski, directora ejecutiva de la organización en el país, sostuvo que el debate oral representa “un paso clave para que este crimen no quede impune” y reclamó que el proceso avance con perspectiva de género y diversidad.

La organización recordó que los crímenes motivados por prejuicios “no son hechos aislados”, sino que se desarrollan en contextos de discriminación y estigmatización, y remarcó la obligación del Estado de prevenir, investigar y sancionar este tipo de violencias. De hecho, Amnistía Internacional ya alertó “sobre este escenario regresivo en materia de derechos de las mujeres y personas LGBTI+ ante organismos internacionales”, incluyendo a las Naciones Unidas y al sistema interamericano de derechos humanos.

Amnistía Internacional, que en febrero de 2025 presentó aportes técnicos ante la Justicia argentina en su carácter de expertos en derecho internacional de los derechos humanos, subrayó la obligación del Estado de llevar adelante una investigación exhaustiva, diligente e imparcial. Asimismo, propuso formalmente al tribunal intervenir como testigo experto en la causa para brindar información técnica y especializada sobre los estándares internacionales que deben regir en casos de crímenes motivados por la orientación sexual o identidad de género.

El juicio continuará con nuevas audiencias programadas para el 22 de mayo y luego cada diez días hábiles. Mientras tanto, el Tribunal deberá determinar la responsabilidad penal de Barrientos en un caso que se convirtió en un símbolo de la violencia por odio en la Argentina reciente.

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