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Predio del ex Hogar Rocca: All Boys y un organismo porteño chocan en una audiencia clave por el futuro de las tierras

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El futuro del predio de Segurola 1651, en el límite entre Floresta y Monte Castro, se definirá en una audiencia pública que promete ser una de las más concurridas en la Legislatura porteña. Con más de 1000 personas ya inscriptas, el debate se centrará en el destino de las más de dos hectáreas donde durante décadas funcionó el histórico Hogar Manuel Rocca, hoy en desuso.

El terreno, delimitado por las calles Juan Agustín García, Sanabria, Elpidio González y Segurola, permanece prácticamente abandonado desde el cierre del instituto de menores hace una década. En los últimos años, fue utilizado parcialmente como depósito y para actividades logísticas del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires (CDNNyA).

El proyecto de All Boys y la intervención judicial

La discusión parecía encaminada cuando la Legislatura aprobó en noviembre del año pasado, en primera lectura, una ley que autorizaba la cesión del predio al Club Atlético All Boys por un plazo de 20 años. La iniciativa, con amplio respaldo político, plantea la creación de un polo deportivo, educativo y cultural administrado por la institución de Floresta.

Sin embargo, el escenario cambió con la intervención del CDNNyA, que sostiene que el inmueble forma parte de su patrimonio operativo y no puede ser transferido en las condiciones aprobadas. Desde All Boys, interpretan la masiva participación en la audiencia como un respaldo vecinal e institucional a su proyecto, que busca recuperar un predio abandonado y devolverle una función social al barrio. El club reunió unas 25.000 firmas, incluyendo adhesiones de más de 400 comercios de la zona y 60 clubes, como la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su histórico rival, Nueva Chicago.

La entidad llevó el conflicto a la Justicia, presentando una denuncia ante el fuero Contencioso Administrativo y Tributario. Allí se acusó al gobierno porteño de avanzar en marzo con trabajos de demolición del muro perimetral, pese a la aprobación inicial de la ley. La Justicia ordenó suspender las obras y preservar el lugar hasta la finalización del procedimiento legislativo, que incluye la audiencia pública y una eventual votación definitiva.

La propuesta alternativa del Consejo

Desde el CDNNyA, la presidenta Victoria Morales Gorleri, junto a otros funcionarios, expresaron que el inmueble es un recurso público vinculado a políticas de niñez y que cualquier cesión debe contemplar contraprestaciones concretas para el Estado. Mantuvieron reuniones con representantes de All Boys, legisladores y la Defensoría del Pueblo para acercar posiciones. La alternativa analizada consiste en modificar el proyecto original durante la segunda lectura de la ley.

La propuesta del consejo contempla ceder al club aproximadamente el 30% del predio, donde se encuentra la pileta, para el desarrollo de canchas y vestuarios. El 70% restante permanecería bajo la órbita del organismo, que proyecta habilitar concesiones vinculadas a propuestas gastronómicas y emprendimientos culturales, sociales y comerciales. El objetivo es generar ingresos adicionales para financiar políticas de protección de derechos de niñas, niños y adolescentes, como la apertura de nuevos hogares convivenciales y programas para adolescentes en situación de calle o con consumos problemáticos. Actualmente, cerca de 1000 chicos y chicas requieren dispositivos de alojamiento y acompañamiento por situaciones de vulneración de derechos.

Un tercer proyecto y la historia del predio

El proyecto oficial tampoco logra consenso pleno en el barrio. Un tercer actor se prepara para exponer en la audiencia: un grupo de vecinos que rechaza tanto la cesión integral a All Boys como la instalación de emprendimientos privados. Su propuesta plantea la creación de un polo educativo de gestión pública, junto con un gran espacio verde de acceso libre para toda la comunidad, argumentando que se trata de tierra pública que debe destinarse a usos abiertos y gratuitos.

La discusión sobre el predio no es nueva. Años atrás, el gobierno de la Ciudad evaluó su venta para desarrollos inmobiliarios, iniciativa que generó un fuerte rechazo vecinal y no prosperó. Desde entonces, la demanda de un destino comunitario para el terreno se transformó en una causa compartida por distintos sectores barriales.

La historia del terreno se remonta a 1913, cuando fue donado al Estado por Manuel Rocca con la condición de ser destinado a la atención y asistencia de niños y niñas en situación de pobreza y vulnerabilidad. Durante décadas funcionaron allí distintos dispositivos de protección de la infancia. En sus últimos años, alojó a adolescentes en conflicto con la ley penal y fue escenario de diversas denuncias. En 2016, un motín terminó con la muerte de uno de los jóvenes internados, episodio que aceleró las discusiones y derivó en el cierre definitivo del establecimiento. Desde entonces, detrás de los muros perimetrales, permanecen la antigua casona, una pileta de natación, sectores arbolados y diversas construcciones deterioradas por el paso del tiempo.

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