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Colectivos y trenes: el Gobierno aplica nuevos aumentos en el AMBA

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El Gobierno nacional dispuso un nuevo incremento en las tarifas del transporte público que opera bajo su jurisdicción, impactando directamente en los servicios de colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, que rige desde este lunes, fue oficializada a través de la Resolución 27/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín Oficial, y establece un nuevo esquema tarifario que se aplicará de forma gradual.

Este ajuste tarifario se definió tras una instancia de consulta pública realizada el 11 de mayo y prevé actualizaciones en “tres etapas mensuales consecutivas” para los colectivos y en “cinco etapas mensuales consecutivas” para los trenes. El objetivo, según la normativa, es trasladar parte de los costos de explotación a los usuarios, en un contexto de incremento de insumos esenciales.

En el caso de los colectivos, el boleto mínimo para usuarios con tarjeta SUBE registrada asciende de $700 a $714. Para aquellos que acceden a la Tarifa Social, el valor será de $321,30. Sin embargo, quienes no tengan su SUBE nominalizada deberán afrontar un costo significativamente mayor, pagando $1428 por el tramo más corto. Esta diferenciación busca incentivar el registro de la tarjeta, una política que el Gobierno viene impulsando para transparentar y segmentar los subsidios.

Para los trenes metropolitanos, que incluyen las líneas Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza, el boleto mínimo pasa de $280 a $310 para los usuarios con SUBE registrada. Al igual que en los colectivos, el costo se duplica para quienes no posean la tarjeta nominalizada. Además, se estableció que el boleto abonado en efectivo en los trenes tendrá un valor fijo de $1.100 en cualquier tramo.

Justificación y mantenimiento de beneficios

Según lo expresado en la resolución, el incremento tarifario responde a “incrementos en los precios de insumos y servicios”, tales como el gasoil, el seguro de responsabilidad civil del parque móvil, el material rodante y los repuestos necesarios para el mantenimiento preventivo. Esta situación, argumenta el Gobierno, hace necesaria la “traslado de una parte de los costos de explotación a los cuadros tarifarios” para garantizar la sostenibilidad del servicio de transporte público.

A pesar de los aumentos, la normativa ratifica la continuidad de los beneficios vigentes para los usuarios. Se mantiene la Tarifa Social Federal, que otorga un descuento del 55% a grupos vulnerables previamente identificados. Asimismo, sigue operativo el sistema Red SUBE, que proporciona descuentos progresivos en combinaciones entre distintos medios de transporte en un lapso determinado, facilitando la movilidad de los pasajeros que necesitan utilizar más de un servicio para llegar a sus destinos.

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