River es finalista del Apertura: superó a Central con garra y un penal
River Plate se metió en la final del Torneo Apertura tras vencer 1-0 a Rosario Central en un partido que exigió al máximo su espíritu y determinación. El equipo de Núñez demostró una voluntad inquebrantable para superar las limitaciones y adversidades que se presentaron a lo largo del encuentro, asegurando su lugar en la definición del próximo domingo en Córdoba.
La victoria se gestó en un contexto de alta tensión, con un desarrollo marcado por el roce físico y las polémicas arbitrales. El gol decisivo llegó desde el punto penal, convertido por Colidio, quien transformó la pena máxima con la solvencia de un jugador con la confianza en su punto más alto.
Un partido plagado de obstáculos y lesiones
Desde los primeros minutos, River enfrentó un escenario adverso. Antes de los 10 minutos de juego, el equipo sufrió la baja de su delantero Driussi, quien tuvo que abandonar la cancha en camilla y visiblemente afectado, tras una fuerte entrada de Ibarra que el árbitro Ramírez no sancionó. Esta lesión, sumada a la de Moreno y las limitaciones físicas de Acuña y Montiel, obligó al cuerpo técnico a realizar ajustes tempranos y a dar ingreso al juvenil Silva, quien ni siquiera había realizado la pretemporada con el plantel principal.
La lista de infortunios se amplió cuando a Montiel, habitualmente infalible desde los doce pasos, le atajaron un penal, tras un codazo de Ávila a Martínez Quarta que requirió la intervención del VAR. A pesar de los golpes y las interrupciones, River mantuvo la iniciativa y la presión en gran parte del primer tiempo, forzando a un Central que adoptó una postura excesivamente cautelosa.
La estrategia de Central y la reacción de River
Rosario Central planteó un partido amarrete, apostando a la contención y buscando el 0-0, con la mira puesta en el alargue y los penales. La propuesta del equipo de Almirón fue muy cautelosa, juntando líneas en su campo y generando poco en ataque, incluso con Di María y Copetti en cancha. No fue hasta el tramo final, con el partido en desventaja, que Central se desperezó tímidamente, con los ingresos de Véliz y Campaz, y los zagueros Quintana y Mallo para un bombardeo aéreo.
River, por su parte, demostró agallas. Ante la reacción tardía de Central, el entrenador dispuso el ingreso de Pezzella para armar una línea de tres zagueros, buscando achicar el margen de error defensivo. La jugada del penal que definió el encuentro se originó en un saque largo de Beltrán, un despeje imperfecto de Ávila y una salida arriesgada de Ledesma que atropelló a Freitas dentro del área. La intervención del VAR ratificó la infracción, y Colidio se encargó de sellar el 1-0.
Mirando a la final en Córdoba
Con esta victoria, River se consolida como un finalista que puso el cuerpo, el alma y el corazón. La espera ahora se centra en el rival que surgirá de la otra semifinal entre Argentinos Juniors y Belgrano, para la definición del próximo domingo en Córdoba. El «Millonario» llega a esta instancia con el orgullo como motor, superando cada obstáculo y demostrando que su voluntad está a prueba de cualquier limitación.

