Hambre de Futuro: $100 millones recaudados para el Impenetrable chaqueño
Más de $100.000.000 se recaudaron para mejorar las condiciones de vida de 150 familias en nueve comunidades del Impenetrable chaqueño. Este monto récord es el resultado del proyecto Hambre de Futuro de Fundación LA NACION, que durante febrero recorrió las zonas más vulnerables de la provincia junto a cinco ONG territoriales, visibilizando sus desafíos y necesidades.
La iniciativa se llevó a cabo con la colaboración de organizaciones como La Chata Solidaria, Monte Adentro, Puentes del Alma, El Comedor del Fondo y Fundacen. Durante marzo, abril y mayo, se publicaron notas que retrataron la compleja realidad de niños y familias, desde la dificultad para conseguir mercadería en verano y el acceso a agua potable, hasta la carencia de atención médica. Estas publicaciones también difundieron las diversas formas de colaborar y apoyar la vital labor de estas organizaciones.
“Ir al territorio con Hambre de Futuro es un compromiso. Es la manera de conocer la voz de las personas, de entender lo que los números no cuentan. Y para que ese conocimiento se traduzca en impacto real, es fundamental la alianza con las organizaciones sociales, que son las que están, todos los días, codo a codo con esa realidad. Trabajar en red con ellas no es una buena práctica, es la estrategia”, señala Florencia Saguier, directora ejecutiva de Fundación LA NACION.
Los fondos obtenidos están siendo utilizados para diversas iniciativas que buscan asegurar el acceso a derechos básicos. Entre ellas, se destaca la provisión de dos comidas diarias, el sostenimiento de merenderos durante el verano, la investigación y control del Chagas, la mejora de la asistencia en salud, la ampliación del acceso a agua potable, nuevas conexiones eléctricas en hogares y la apertura de un centro de asistencia en adicciones en Miraflores.
Historias que Conmueven y Transforman
Una de las historias que más impacto generó fue la de Felipe Serrano, residente del paraje Sol de Mayo. Tras la amputación de sus dos piernas, Felipe y su familia recibieron dos sillas de ruedas, un freezer a gas, una garrafa, un panel solar, una batería con siete focos y cables para la instalación eléctrica. La semana pasada, La Chata Solidaria coordinó su traslado a Miraflores para atención médica de la ONG Cuerpo y Alma, con el objetivo de avanzar en la obtención de sus prótesis.
Otro caso resonante fue el de Eladia Esteban, una mujer del Lote 58 en Miraflores, cuya historia inspiró a la audiencia a donar $18.000.000. Eladia abrió las puertas de su casa para crear un merendero que asegura la alimentación de los niños de su comunidad durante los meses sin clases. Con el apoyo de la ONG Puentes del Alma, estas donaciones permitieron la compra de un container de 20 metros cuadrados, mesas, bancos, utensilios de cocina, garrafas y una instalación eléctrica, creando un espacio seguro y equipado para el merendero. Miguel Sansirena, presidente de Puentes del Alma, destacó la «repercusión impresionante» y las «más de 300 transferencias» recibidas desde diversas provincias y el extranjero.
El Compromiso de la Comunidad y los Resultados
La comunidad de Hambre de Futuro, que sigue las notas en LA NACION, los informes en LN+ y el Instagram @hambre.de.futuro, demuestra un compromiso activo. Mónica Frías, del paraje San Roque, quien cazaba conejos para alimentar a sus hijos, recibió un freezer a gas, una garrafa y un panel solar gracias a las donaciones canalizadas por La Chata Solidaria.
Además de la ayuda individual, los aportes se extienden a proyectos comunitarios. Un donante anónimo aportó 20.000 dólares para una bomba de agua que reemplazará la averiada en la escuela de Ojos de Agua, permitiendo la ampliación de la secundaria. La casa comunitaria El Cruce, de la ONG El Comedor del Fondo, recibió $1.500.000 para la construcción de su nueva sede en Miraflores. Por su parte, Monte Adentro logró reunir $3.800.000 para financiar los pasajes de 10 adolescentes que viajarán a México para competir en la Copa Mundial de Chicos de la Calle, un evento que promueve la inclusión a través del fútbol.
Recientemente, Hambre de Futuro realizó su primer encuentro virtual en Instagram, con la participación de Jerónimo Chemes, fundador de La Chata Solidaria. En este espacio, se dialogó sobre la importancia del compromiso individual y la financiación de las ONG. Chemes enfatizó el rol crucial de la audiencia:
“El mensaje es que ustedes también se tienen que sentir parte de todo esto porque son la tercera pata de esta mesa. Nosotros vamos hasta el territorio por rutas deshechas y la pata de comunicación la hace Hambre de Futuro a través de LA NACION, pero sin ustedes que nos dan los fondos para implementar las soluciones, esto no existiría. Por eso es tan importante mostrarles los resultados de lo que conseguimos juntos”.
