Video de Cristina Kirchner genera polémica por salida de su domicilio
Un video de Cristina Kirchner ingresando a su domicilio de San José 1111, en el barrio de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad, desató una fuerte polémica en redes sociales. Las imágenes muestran a la expresidenta regresando a su vivienda, lo que generó interrogantes sobre el cumplimiento de las restricciones impuestas por la Justicia.
Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que la salida de la exmandataria, registrada el miércoles pasado, fue por razones médicas y contó con la autorización del Tribunal Oral Federal N° 2, encargado de la ejecución de su pena. La autorización se emitió tras un pedido específico de la defensa de Kirchner, respaldado por documentación médica.
El video que circuló ampliamente en plataformas digitales indica: “Miércoles 13. Salió 9.15 y volvió 14.07”. En las imágenes, se observa a Cristina Kirchner descendiendo de un Ford Mondeo y dirigiéndose hacia la entrada de su edificio. Está acompañada por su histórico custodio, Diego Carbone, y devuelve un saludo con la mano antes de ingresar. Desde los tribunales, se aseguró que la salida se realizó “con control de monitoreo” y que “todo fue normal”, en referencia a la tobillera electrónica que utiliza la expresidenta.
Las restricciones de la prisión domiciliaria
Las condiciones en las que Cristina Kirchner cumple su pena de seis años de prisión por los desmanejos en la obra pública de Santa Cruz han sido objeto de constantes tironeos judiciales y controversias públicas desde que la Corte Suprema confirmó su condena en junio del año pasado.
Uno de los primeros focos de tensión se dio en torno al uso del balcón de su domicilio. Cuando la militancia se congregaba masivamente en la esquina de su casa para manifestar su apoyo, la exmandataria solía salir y saludar, una práctica que generó cuestionamientos. Tras un pedido de su defensa, el Tribunal autorizó el uso del balcón, pero con la salvedad de que debía hacerlo con “prudencia” para no alterar la tranquilidad del vecindario.
Otro eje de polémica fueron las visitas. Inicialmente, solo un reducido grupo de personas podía visitar a Kirchner sin necesidad de autorización judicial. El resto de los visitantes requería un permiso específico del Tribunal. Este régimen se endureció luego de que nueve economistas autorizados para visitar a la expresidenta lo hicieran en simultáneo. Una instantánea del encuentro circuló en redes y el Tribunal consideró que se había excedido las condiciones de detención, imponiendo una extensión de dos horas para las visitas y un máximo de tres personas por reunión.
Un capítulo adicional fue la autorización para que la expresidenta pudiera acceder y permanecer en la terraza del edificio por hasta dos horas diarias. El presidente del Tribunal, Jorge Gorini, respaldó esta decisión comparándola con las salidas al patio que tienen los reclusos en cárceles comunes.
La defensa de Cristina Kirchner, a cargo de Carlos Beraldi, ha intentado sin éxito flexibilizar varias de estas condiciones, incluida la remoción de la tobillera electrónica. Este planteo escaló hasta la Cámara de Casación, que en febrero de este año, por mayoría, confirmó el uso del dispositivo de monitoreo.
Causa Vialidad y Cuadernos
La expresidenta fue condenada en la causa Vialidad a una pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Además, debe afrontar un decomiso millonario de sus bienes, en conjunto con otros condenados, para responder por un monto total que supera los 600 mil millones de pesos.
Desde su domicilio en Constitución, Cristina Kirchner también ha comparecido de forma virtual ante el Tribunal Oral Federal 7 para las primeras audiencias del juicio oral de la causa Cuadernos, donde se la acusa de ser la jefa de una asociación ilícita.

