Chubut elimina Ingresos Brutos y Sellos para impulsar la construcción de viviendas
En una medida pionera a nivel nacional, la provincia de Chubut anuncia la eliminación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y una exención de hasta el 100% del Impuesto de Sellos para proyectos de construcción y ampliación de viviendas familiares y edificios residenciales. La iniciativa, impulsada por el gobernador Ignacio Torres, busca reducir costos, incentivar nuevas obras y reactivar el empleo en el sector de la construcción.
La decisión llega en un contexto donde el costo de construir una vivienda sigue en alza y el acceso a la propiedad se consolida como uno de los principales desafíos del mercado inmobiliario argentino. Con este esquema de alivio impositivo, Chubut se convierte en la primera provincia del país en adoptar una política de estas características, apuntando directamente a dinamizar la actividad privada.
El mejor plan de vivienda es el que le da libertad a la gente para construir su propia casa. En Chubut el Estado va a ser un socio, no un obstáculo para cumplir ese sueño.
Así lo afirmó el gobernador Torres, quien destacó que la propuesta cuenta con el respaldo de las principales cámaras empresarias y los gremios del sector de la construcción, subrayando el consenso sobre la necesidad de aliviar la carga fiscal.
Detalles de la medida y su alcance
La ley presentada por el gobierno de Chubut estará vigente entre el 1° de junio de 2026 y el 30 de junio de 2027. Durante este período, quienes inicien la construcción o ampliación de una vivienda familiar o de un edificio residencial en la provincia quedarán exentos del pago de Ingresos Brutos sobre esa actividad. Además, podrán acceder a una exención de hasta el 100% del Impuesto de Sellos sobre contratos de obra, financiamiento y garantías vinculadas al proyecto. El porcentaje exacto de la exención de Sellos dependerá de la cantidad de empleados y la magnitud de la inversión.
La medida abarca a:
- Familias que construyan su vivienda desde cero.
- Propietarios que amplíen una vivienda existente.
- Desarrolladores de edificios residenciales, siempre que al menos el 70% de la superficie se destine a viviendas.
- Proyectos ya iniciados, siempre que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
Es importante destacar que quedan excluidas las construcciones comerciales, industriales y de oficinas. La reglamentación y supervisión de la iniciativa estará a cargo de la Agencia de Recaudación de la Provincia del Chubut (ARPC).
Impacto en el sector y contexto fiscal
La decisión de Chubut se enmarca en un momento donde el sector inmobiliario y de la construcción viene alertando sobre el fuerte peso de la carga tributaria en el costo final de una obra. Desarrolladores y constructores señalan que la presión fiscal, que incluye impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el desarrollo de nuevos proyectos, sumado a los ya elevados costos de construcción.
En sus redes sociales, el gobernador Torres celebró la medida:
Primera vez en la historia de Chubut: eliminamos Ingresos Brutos y Sellos para que la gente pueda construir o ampliar su casa. En poco tiempo desendeudamos la provincia, logramos el equilibrio fiscal y bajamos impuestos. Hoy le sacamos la mochila fiscal al sector privado de la construcción.
Esta iniciativa provincial se diferencia de otras exenciones de Sellos que suelen estar ligadas a la compraventa de inmuebles terminados o a créditos hipotecarios. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, la exención del Impuesto de Sellos aplica para la compraventa de vivienda única, familiar y de ocupación permanente cuyo valor no exceda un determinado monto, y también para créditos hipotecarios destinados a vivienda única. En la Provincia de Buenos Aires, la alícuota para escrituras de compraventa es del 2%.
El Impuesto de Sellos es un tributo provincial que grava contratos y operaciones con efectos jurídicos, como escrituras de compraventa, boletos, contratos de alquiler y, en este caso, contratos de obra y financiamiento. Su monto se calcula como un porcentaje del valor de la operación y su regulación depende de cada jurisdicción, lo que resalta la particularidad de la decisión chubutense al focalizarse en la construcción privada como motor de desarrollo.

