BCRA revela costos del swap con EE.UU.: US$17.743 en intereses por US$2500 millones
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló que el país pagó apenas US$17.743 en intereses por la utilización de US$2500 millones de la línea de swap de monedas con el Tesoro de Estados Unidos. Esta información, que surge de los estados contables del ejercicio 2025 de la autoridad monetaria, contrasta fuertemente con las declaraciones de Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quien había asegurado que los contribuyentes de su país obtuvieron “decenas de millones de dólares” en ganancias por la operación.
La cifra oficial del BCRA echa luz sobre una operación que, hasta el momento, carecía de detalles económicos precisos por parte de ambas partes. El movimiento financiero había sido un respaldo clave de la gestión de Donald Trump a su entonces aliado en la región, Javier Milei, en un contexto de fuerte presión cambiaria.
El Acuerdo de Estabilización Cambiaria y su contexto
El “Acuerdo de Estabilización Cambiaria” entre el BCRA y el Tesoro estadounidense se anunció el 18 de octubre de 2025. Se concretó en un momento de gran tensión financiera y presión sobre el tipo de cambio, previo a las elecciones legislativas. El convenio, que aún sigue vigente, contempla una línea de hasta US$20.000 millones y fue presentado por el Gobierno argentino como una herramienta para fortalecer las reservas internacionales y brindar mayor margen de maniobra al Banco Central frente a la volatilidad.
En la práctica, la operación implicó que el Tesoro estadounidense comprara pesos e inyectara dólares en un mercado argentino que experimentaba una fuerte dolarización de carteras. El uso de los US$2500 millones de esta línea ya había sido oficializado por ambas partes, y también se sabía que la asistencia había sido cancelada antes de fin de año. Sin embargo, el costo financiero efectivo y las condiciones de ejecución permanecían sin ser revelados.
Diferencias en las cifras y la posible explicación
El 9 de enero, tras el anuncio de la cancelación total del tramo utilizado, Scott Bessent publicó un mensaje en X celebrando la operación. En su publicación, afirmó que Estados Unidos había obtenido “tens of millions in USD profit for the American taxpayer” (decenas de millones de dólares de ganancias para los contribuyentes estadounidenses). El funcionario destacó además que Argentina había repagado “rápida y completamente” el uso limitado de la línea, y que el Exchange Stabilization Fund (ESF) había actuado como una herramienta de estabilización ante “presiones agudas y urgentes de iliquidez” en el mercado argentino.
La marcada diferencia entre las “decenas de millones” mencionadas por Bessent y los US$17.743 informados por el BCRA no necesariamente implica una contradicción. Expertos del mercado consideran que el interés explícito detallado en los balances podría ser solo una parte del costo total. Las ganancias a las que aludió el Tesoro estadounidense podrían haber incluido spreads implícitos, diferencias cambiarias u otros mecanismos financieros asociados a la operatoria que no se reflejan directamente como intereses en los balances del BCRA.
Los estados contables tampoco especifican cómo se concretó la cancelación del swap ni cuál fue la fuente de financiamiento utilizada para devolver los fondos. No obstante, fuentes con conocimiento directo de la operación indicaron que la cancelación se realizó mediante un préstamo obtenido con el Bank for International Settlements (BIS), la institución con sede en Basilea que funciona como banco de los bancos centrales y con la que el BCRA suele realizar operaciones de liquidez de corto plazo.
El rol del Exchange Stabilization Fund (ESF)
El ESF, administrado por el Tesoro de Estados Unidos, es un instrumento clave de asistencia cambiaria y financiera de Washington. Creado en la década de 1930, el fondo interviene en mercados internacionales y opera con diversas monedas y activos financieros, incluidos los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI. Este fondo posee actualmente el equivalente a unos US$173.000 millones en DEG, el activo de reserva internacional creado por el FMI, cuyo valor se basa en una canasta de las principales monedas del mundo.
En los últimos seis meses, el BCRA también recurrió al ESF para comprar DEG y afrontar vencimientos con el FMI. La última operación fue el 28 de abril, por el equivalente a US$819 millones. Previamente, el 29 de enero, se habían adquirido otros US$808 millones, y la primera asistencia se concretó el 15 de octubre de 2025 por US$872 millones. Esta última fue la única de las tres operaciones incluida dentro del esquema del swap anunciado entre Argentina y Estados Unidos.
El respaldo financiero de Washington también se evidenció en el acuerdo firmado en abril de 2025 entre Argentina y el FMI por US$20.000 millones, del cual ya se desembolsaron más de US$14.000 millones. Este programa, impulsado con fuerte apoyo de la administración Trump, incrementó aún más la exposición del organismo multilateral sobre Argentina, que ya es su principal deudor.

