YPF impulsa Vaca Muerta con el mayor RIGI: US$ 25.000 millones para exportar petróleo
YPF ha solicitado la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para su proyecto «LLL Oil», una iniciativa que marca un hito en el desarrollo de Vaca Muerta. La inversión estimada asciende a 25.000 millones de dólares a lo largo de 15 años, posicionándose como el mayor proyecto presentado bajo este esquema desde su sanción hace dos años.
El plan de la petrolera estatal se enfoca en la producción y exportación de petróleo no convencional, con el objetivo de perforar 1.152 pozos. La compañía proyecta que, a partir de 2032, la producción se estabilizará en 240.000 barriles diarios de petróleo. Esta cifra representa una duplicación de su actual producción de shale oil, que hoy ronda los 205.000 barriles diarios y que se espera alcance los 250.000 a fines de 2026. Se estima que, a lo largo de su vida útil, el proyecto generará exportaciones por 100.000 millones de dólares.
Impacto económico y operativo de LLL Oil
El proyecto LLL Oil concentrará su producción de crudo en los bloques La Angostura Norte, La Angostura Sur II, La Angostura Suroeste y Barreal Grande, ubicados estratégicamente cerca de la ciudad de Neuquén. La totalidad de esta producción estará destinada al mercado de exportación, utilizando el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) para su evacuación. En contraste, el gas natural asociado a la producción se orientará al abastecimiento del mercado interno.
Las proyecciones indican que LLL Oil generará exportaciones anuales de alrededor de 6.000 millones de dólares hacia 2032 y creará aproximadamente 6.000 puestos de trabajo directos durante su desarrollo. YPF destacó que el proyecto es «único por su escala, integración y potencial exportador», y que la integración de áreas geográficamente contiguas en Vaca Muerta permitirá sinergias operativas y económicas, logrando «niveles de eficiencia y competitividad de clase mundial».
La optimización de recursos es clave para YPF, que planea compartir instalaciones de superficie, equipos de perforación, sets de fractura y la logística de suministro de arena y agua. Según la empresa, este esquema «maximizará el desarrollo del recurso y acelerará la generación de valor para el país», con el RIGI como «catalizador clave» para una iniciativa de esta magnitud.
«Esto es mucho más que una inversión; es el inicio de una nueva etapa. Todo lo que hicimos hasta ahora no tiene comparación con lo que viene en los próximos dos años.»
Así lo afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, quien también compartió la noticia en sus redes sociales, destacando la magnitud de la inversión y su impacto futuro.
El RIGI como motor de inversiones
La posibilidad de que YPF solicite la adhesión al RIGI para proyectos de exploración y producción de petróleo y gas (Upstream) se habilitó en febrero de este año, ampliando el alcance original del esquema. Si bien algunos ejecutivos del mercado han señalado que las inversiones en petróleo se hubieran concretado de todos modos —aunque no necesariamente la infraestructura—, los defensores del programa argumentan que el RIGI adelanta actividades que, sin sus garantías, podrían haber quedado postergadas.
El RIGI ofrece importantes beneficios, como una menor tasa de impuesto a las Ganancias (25% versus 35%), acceso libre a los dólares para los proyectos, ventajas aduaneras y tributarias, y protección ante incumplimientos del Estado, con cesión de jurisdicción a tribunales internacionales. Estas condiciones buscan generar un marco de estabilidad y previsibilidad para grandes capitales.
En las próximas semanas, YPF también tiene previsto presentar otra solicitud de ingreso al RIGI, esta vez por 24.000 millones de dólares, para la infraestructura del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), petróleo y líquidos asociados al gas, una iniciativa conjunta con la italiana ENI y la emiratí XRG – Adnoc. Esto se sumará a la inversión propia de la empresa en el Upstream de los pozos, consolidando una ambiciosa agenda de desarrollo para el sector energético argentino.

