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Aguinaldo: historia, origen romano y cómo se consolidó en Argentina

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La primera entrega del Sueldo Anual Complementario (SAC) de 2026 está próxima, un pago adicional que representa un incentivo crucial para millones de hogares en Argentina, beneficiando tanto a empleados en relación de dependencia como a jubilados. Este beneficio, conocido popularmente como aguinaldo, tiene una rica historia que se extiende desde la antigüedad hasta su consolidación como derecho laboral en el país.

El aguinaldo es hoy un elemento central en la estructura salarial de los trabajadores registrados. Esta remuneración adicional se distribuye en dos pagos anuales, efectuados en junio y diciembre. Su implementación formal en Argentina es el resultado de un proceso normativo que buscó consolidar derechos laborales, tras décadas de depender de prácticas informales en el sector privado.

Los orígenes del aguinaldo: de Roma a la costumbre navideña

La raíz histórica del concepto del aguinaldo se sitúa en la antigua Roma. En aquel entonces, los ciudadanos romanos intercambiaban regalos conocidos como Kalendariae strenae durante el primer día de enero. Este gesto simbolizaba el inicio de un nuevo ciclo con buenos augurios y una conexión espiritual con las deidades.

Según lo recapitulado por el historiador Daniel Balmaceda, el término actual de aguinaldo deriva de la expresión latina hoc in anno, que significa “este año”. Con el paso de los siglos, esta antigua costumbre se transformó y evolucionó, alcanzando el ámbito laboral como un obsequio o gratificación que los empleadores ofrecían a sus subordinados, especialmente durante la temporada navideña.

El aguinaldo en Argentina: de la gratificación a la ley

En Argentina, la transición de una costumbre a una norma legal pasó por diversas etapas. Hacia la década de 1880, era común que varios comerciantes otorgaran gratificaciones a su personal. Estos pagos buscaban reconocer el desempeño anual, aunque sus montos y su entrega dependían exclusivamente de la voluntad de cada dueño, sin ninguna obligación legal.

El primer antecedente oficial de un aguinaldo en el país ocurrió en mayo de 1910. Bajo la intendencia de Manuel Güiraldes en la ciudad de Buenos Aires, se dispuso el pago del denominado “Aguinaldo del Centenario” para los empleados municipales. Esta medida se tomó en el marco de las celebraciones patrias del Centenario de la Revolución de Mayo, marcando un hito importante.

La institucionalización del aguinaldo a nivel nacional llegó a través de un proceso legislativo durante el gobierno militar de Edelmiro Julián Farrell, en 1945. Este impulso fue significativo gracias a la gestión de Juan Domingo Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, quien jugó un rol clave en la promoción de derechos laborales.

Posteriormente, la Ley 12.921 oficializó la obligatoriedad del Sueldo Anual Complementario. Años más tarde, la Ley 17.620, sancionada en 1968, estableció la división de esta remuneración en dos cuotas anuales, un esquema que persiste hasta la actualidad. Finalmente, la Ley 27.073 modificó el artículo 122 de la Ley de Contrato de Trabajo en 2015, fijando como fecha límite para el primer pago el 30 de junio, con una tolerancia de cuatro días hábiles.

Cómo se calcula el Sueldo Anual Complementario

El cálculo del SAC se rige por la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo. Esta normativa establece que el importe a abonar en cada semestre se liquidará sobre el cálculo del 50% de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto dentro de los dos semestres que culminan en los meses de junio y diciembre de cada año.

Para los empleados con una antigüedad menor a un semestre, la ley estipula una fórmula proporcional. En estos casos, se debe dividir el salario mensual por 12 y multiplicar el resultado por la cantidad de meses trabajados efectivamente. Este beneficio constituye hoy un pilar fundamental para la estabilidad económica de los trabajadores formales en Argentina.

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