Acopiadores exige previsibilidad y critica costos de exportación
Desde Mar del Plata, en el marco del congreso A Todo Trigo, el presidente de la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales, Fernando Rivara, lanzó un enérgico llamado a la previsibilidad para el sector agropecuario. Rivara, titular de la entidad organizadora del evento, enfatizó que “el campo no puede seguir siendo la variable de ajuste a las necesidades cambiarias”, dirigiéndose a los diferentes estamentos gubernamentales con una serie de reclamos.
El dirigente gremial puso el foco en la necesidad de un marco de reglas claras y estables que permitan al productor planificar a largo plazo, una demanda histórica del sector frente a las constantes modificaciones en las políticas económicas que impactan directamente en la rentabilidad y la competitividad. La frase de Rivara resume la frustración de un sector que se siente recurrentemente utilizado para equilibrar las cuentas macroeconómicas del país.
Infraestructura, costos y UPOV-91 en la agenda
Entre los puntos clave de su intervención, Rivara destacó la urgencia de inversión en obras de infraestructura. Una infraestructura deficiente, especialmente en lo que respecta a caminos rurales y logística de transporte, encarece la producción y reduce la capacidad de llegada a los puertos, afectando la competitividad de las exportaciones argentinas. Este reclamo se alinea con una problemática estructural que afecta a la producción agroindustrial en diversas regiones del país.
Además, el presidente de Acopiadores no dudó en criticar duramente los costos de exportación, que considera excesivos y que restan competitividad a los productos argentinos en los mercados internacionales. La presión impositiva y las cargas burocráticas asociadas a la exportación son señaladas con frecuencia por el sector como barreras significativas para el desarrollo de su potencial.
Otro de los temas centrales abordados por Rivara fue la necesidad de discutir la adhesión de Argentina a UPOV-91 (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales). Este tratado internacional busca proteger los derechos de los obtentores de nuevas variedades vegetales. Su implementación en Argentina es un debate de larga data que divide aguas en el sector, con argumentos a favor de la inversión en investigación y desarrollo genético, y preocupaciones sobre el acceso a las semillas y los costos para los productores.
Críticas a la iniciativa santafesina
Finalmente, Fernando Rivara dedicó un apartado especial para cuestionar un proyecto del gobierno de Santa Fe. La iniciativa santafesina propone financiar obras a partir del cobro por tonelada transportada a los productores. Esta medida generó un fuerte rechazo en el sector agropecuario, que la percibe como un nuevo impuesto encubierto que recae directamente sobre la producción y el transporte de granos, aumentando aún más la carga fiscal en una provincia clave para la actividad agroindustrial del país.
El campo no puede seguir siendo la variable de ajuste a las necesidades cambiarias.
Los reclamos de Acopiadores, expresados en un congreso que reúne a gran parte de la cadena agroindustrial, ponen de manifiesto la complejidad de los desafíos que enfrenta el sector y la persistente demanda de un diálogo constructivo con las autoridades para generar políticas públicas que impulsen el desarrollo y la competitividad.

