Espectáculos

El legado de Brandoni: de «Nada» a Mozart en el Teatro Avenida

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En la primavera de 2023, la figura de Luis Brandoni se encontraba en un momento de plena actividad. Mientras cosechaba éxitos con la serie “Nada”, que lo unió en pantalla con Robert De Niro, y mantenía en cartelera la obra “Parque Lezama” superando las mil funciones, el actor también incursionaba en un cruce artístico que sorprendió a muchos: se convirtió en el relator de “Mozart camino a Praga”, una adaptación literario-musical de la novela breve de Eduard Mörike.

Esta experiencia, presentada en el Teatro Avenida, reunió al Ensamble Concentus bajo la dirección de Ricardo Sciammarella y al violinista Pablo Saraví. Brandoni, con su inconfundible oficio, aportó humor y una conexión única con el público, tal como destacó la crítica especializada.

Un encuentro inesperado con la música clásica

Por aquellos días, Brandoni confesaba que “tener una experiencia nueva a mi edad es rarísimo”. Su entusiasmo por el proyecto de “Mozart camino a Praga” surgió de su profunda relación con la música, que lo acompañó desde la infancia. “Me crié en una casa en la que todo pasaba por la radio y como italianos que éramos se escuchaba sobre todo ópera italiana, que sigue siendo uno de mis cariños”, recordaba. A lo largo de su vida, exploró el jazz en la secundaria y el tango, al que incluso dedicó un disco, “Tangos dichos”, donde recitaba las letras, revalorizando la poesía.

Para el actor, “el arte es un lugar de encuentro. Abrir puertas es maravilloso y con el arte tenemos la posibilidad de sentirnos mejores personas. Al menos por un rato”. Esta filosofía se reflejó en su interpretación de un rol tan particular como el de Salieri, figura a menudo injustamente demonizada, en este relato musical que abarcó desde la obertura de “Don Giovanni” hasta la “Sinfonía Praga”.

Mozart y Praga: una conexión única

La obra “Mozart camino a Praga” se centra en el viaje que el compositor realizó en el otoño europeo de 1787 junto a su esposa Constanza para el estreno de su ópera “Don Giovanni”. Praga, a diferencia de Viena, siempre recibió a Mozart como un ídolo, admirando su genio musical desde sus primeras óperas. La ciudad checa se convirtió en un refugio de reconocimiento para el compositor, donde encontraba un público apasionado y una conexión especial.

“Una de las ciudades más bellas del mundo irradia aún hoy la vívida presencia espiritual de uno de los genios más rotundos de la historia del arte. De ese encuentro predestinado, que aportó al músico el reconocimiento más resonante de toda su vida en momentos en que los vieneses lo rodeaban de indiferencia y desdén, nace Don Giovanni. A largo de más de dos siglos, la obra inmortaliza el nombre de su autor, pero también de la ciudad”, escribió Pola Suárez Urtubey.

“Don Giovanni”, estrenada el 29 de octubre de 1787 en Praga, fue concebida por Mozart como un homenaje a la aptitud musical de los bohemios y a su espíritu de libertad. La novela de Mörike, escrita en 1835, se inspira en esta travesía y, a partir de una anécdota sencilla, explora la psicología del músico, sus luces y sombras, y el ambiente de la época, revelando su talento y su destino trágico. Como señaló el escritor español Rafael Argullol, Mörike logra “hacer llegar el vitalismo y la espiritualidad del compositor al lector, casi como si éste escuchara su música”.

La participación de Luis Brandoni en esta obra resalta su versatilidad y su compromiso con el arte en todas sus expresiones, dejando un legado que va más allá de la actuación tradicional, abriendo puertas a nuevas formas de acercar la cultura al público argentino.

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