Furriel, Lali y Siciliani, entre los famosos que apoyaron la marcha universitaria
Miles de personas, en su mayoría jóvenes, se concentraron este 12 de mayo en Plaza de Mayo para defender la universidad pública y exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La convocatoria, la cuarta desde la asunción de Javier Milei, busca una recomposición presupuestaria y salarial para el sector, que atraviesa un complejo panorama.
La movilización contó con el respaldo de numerosas figuras del espectáculo y la cultura, quienes manifestaron su apoyo tanto en redes sociales como en el epicentro de la marcha. Actores como Joaquín Furriel y Luciano Cáceres, la cantante Lali Espósito, la actriz Griselda Siciliani y el streamer Momo Benavides fueron algunas de las personalidades que se pronunciaron a favor del reclamo.
El compromiso de los artistas en Plaza de Mayo
Uno de los presentes en la Plaza de Mayo fue Joaquín Furriel. El actor no solo se mostró en la movilización, sino que también dialogó con los medios para expresar su postura. “Es mi primera marcha en bastantes años. Porque he ido a algunas en otras épocas de mi vida. Pero yo soy egresado de la Universidad Nacional de las Artes y conozco a docentes, y rectores. Y hasta hoy, trabajo con muchos colegas que también son docentes en la Universidad. (La educación pública) es algo en lo que creo porque a mí me cambió la vida”, afirmó Furriel.
Soy un pibe del Conurbano que no tenía guita para estudiar y gracias a la universidad pública pude hacer la carrera. Fueron 5 años maravillosos. Yo sé lo que puede hacer la Universidad gratuita, pública y de calidad puede hacer. Todo mi laburo se lo debo a la formación que me dio la universidad.
En la misma línea, el actor Michel Noher también se hizo presente en las calles porteñas y compartió una imagen desde Plaza de Mayo con el mensaje: “Universidad pública, gratuita y de calidad”. Luciano Cáceres fue otro de los artistas que acompañó la movilización, reportándose desde el lugar a través de un video en Instagram, rodeado de ciudadanos que se sumaron al reclamo. El streamer Momo Benavides, conocido por su estilo directo, también expresó su apoyo: “La función es clara, que gran porción de la población pueda acceder a un trabajo de calidad y que (Argentina) sea un país productivo”.
El respaldo desde las redes y la advertencia universitaria
Horas antes de la movilización, Lali Espósito utilizó su cuenta de Instagram, con 11,9 millones de seguidores, para manifestar su apoyo. La cantante compartió publicaciones que explicaban los principales reclamos, incluyendo la crisis presupuestaria en hospitales universitarios y la pérdida del poder adquisitivo del sector. Además, replicó un posteo institucional de la Universidad de Buenos Aires exigiendo al Gobierno el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial.
Hay millones de historias y motivos por los que hoy hay que defender la Universidad Pública y lo que representa, sobre todo hoy, la marcha.
Aunque no se reportó desde la marcha, Griselda Siciliani también utilizó su Instagram para publicar una bandera celeste en apoyo a la movilización. Otras personalidades como Cecilia Roth, León Gieco, Pablo Echarri, Ca7riel y Paco Amoroso también se pronunciaron en defensa de la educación pública, participando en producciones audiovisuales de la Universidad Nacional de las Artes.
La marcha se desarrolla en un contexto de profunda preocupación para el sistema universitario. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) alertó sobre una caída real del 45,6% en las transferencias a las universidades nacionales desde 2023, afectando la enseñanza, investigación, becas y programas estudiantiles. Adicionalmente, el Gobierno oficializó un recorte de $78.768.179.759 destinado a programas de la Secretaría de Educación y obras de infraestructura universitaria, según una decisión administrativa firmada por Manuel Adorni y Luis Caputo. Universidades como La Plata, San Martín, Avellaneda, Río Cuarto y Entre Ríos figuran entre las más afectadas.
La situación de los hospitales universitarios también es crítica. Los seis centros de salud dependientes de la Universidad de Buenos Aires (Clínicas, Roffo, Lanari, Vaccarezza, Odontológico y Veterinaria) enfrentan un deterioro significativo. Sus autoridades advierten que cuentan con fondos para apenas 45 días, y en el Instituto Roffo, las fallas en el equipamiento ponen en riesgo la continuidad de tratamientos oncológicos.

