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El Gobierno califica la marcha universitaria como “construida sobre una mentira”

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En la antesala de la masiva marcha federal universitaria, el Gobierno nacional salió al cruce de las críticas y descalificó la movilización. Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, afirmó esta mañana que la protesta está “construida emocionalmente sobre una mentira” y la calificó directamente como “política”. El funcionario negó enfáticamente la existencia de un recorte presupuestario, argumentando que lo que ocurre es una falta de actualización salarial “en la medida que quieren los sindicatos”.

Álvarez puso en tela de juicio la reciente aprobación en el Congreso de la Ley de Financiamiento Universitario, que insta al Poder Ejecutivo a actualizar los salarios de docentes y no docentes según la inflación del INDEC. “Es la única paritaria que fue aprobada en el Congreso. Es una cosa única en la jurisprudencia. No vi que votaran una ley para actualizar los salarios de los panaderos o carpinteros”, sentenció Álvarez en declaraciones a Radio Rivadavia.

Críticas a las demandas salariales y al Presupuesto

El subsecretario se refirió al pedido de incremento salarial por parte de los gremios, que, según él, “quieren 50% de aumento”. Álvarez manifestó su sorpresa ante la exigencia actual: “Quieren (la inflación) de 2023. Quieren todo porque a Massa no le exigían nada. A nosotros nos analizan como si fuéramos Suiza”. Además, sostuvo que la Ley de Presupuesto se votó con posterioridad a la Ley de Financiamiento Universitario, por lo que “rige el Presupuesto 2026”.

Respecto a los supuestos recortes en educación, que circularon tras informes en el Boletín Oficial, Álvarez aclaró que no se trata de fondos universitarios sino de “obras públicas del ministerio de Economía que iban a ser destinadas a universidades. Eran partidas del gobierno anterior que no se continuaron”. Insistió en que “no se recortaron presupuestos universitarios” y desmintió que no se hayan transferido fondos a los hospitales universitarios, como el de Clínicas de la UBA, señalando que “se transfirió todo”.

“Muchas de las cosas que movilizan emocionalmente están construidas sobre una mentira. La primera marcha se hizo con el argumento de que queríamos cerrar las universidades y yo no veo ninguna universidad cerrada.”
— Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias

Hacia un nuevo modelo de asignación de fondos

El funcionario adelantó la intención del Gobierno de establecer un “mecanismo racional para la asignación de esos fondos”, dado que históricamente, según su visión, se hizo de forma “arbitraria, por política”. “Del ’83 para acá, el presupuesto universitario se asignó por negociación política, no se cumple el procedimiento”, afirmó.

Álvarez subrayó que el presupuesto actual de las universidades “no es por alumnos”. En este sentido, el Gobierno busca que la asignación se realice “de acuerdo a indicadores objetivos, que no existían. Los estamos construyendo”. El subsecretario criticó el desempeño del sistema universitario al señalar que “nos está dando muy pocos graduados y gasta 400 mil millones (de pesos) por mes en salarios, que se depositan en tiempo y forma”.

Para ilustrar la disparidad en los costos, Álvarez comparó el valor de un graduado en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde “cada ingeniero cuesta 42 millones de pesos”, con la Universidad Nacional de las Artes (UNA), donde “un graduado sale 423 millones”. Por ello, el Gobierno buscará “modificar un artículo de financiamiento de la ley de Educación Superior” para que el presupuesto se asigne según “indicadores objetivos, como la cantidad de metros cuadrados, alumnos, docentes”. Además, mencionó que existen “carreras con 18 docentes y un solo alumno” y que el sistema “estaba programado para no mostrar las carreras con menos de 10 alumnos, lo estamos corrigiendo”.

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