Alarma ambiental: el Riachuelo vuelve a oler mal, denuncia un medio alemán
El histórico problema de la contaminación en el Riachuelo vuelve a encender las alarmas, esta vez con repercusión internacional. La cadena alemana Deutsche Welle (DW) emitió un video contundente titulado «El mal olor vuelve al Riachuelo de Buenos Aires», poniendo en evidencia un retroceso en los esfuerzos por sanear uno de los cursos de agua más emblemáticos y contaminados del país.
El informe de DW se suma a una creciente preocupación local por el estado del Riachuelo y sus riberas. La situación es particularmente sensible en un contexto donde el saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo ha sido objeto de millonarias inversiones y un prolongado proceso judicial y de gestión.
Despidos y reclamos políticos en medio de la crisis
La difusión del material por parte de la televisión alemana coincide con un momento de reestructuración en los organismos encargados de la gestión ambiental en Argentina. En el año 2025, se produjo el despido de 300 trabajadores de la entidad tripartita —integrada por la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires— que tiene a su cargo el monitoreo y las acciones de saneamiento en la cuenca.
Esta reducción de personal, que afectó directamente a quienes trabajaban en el organismo, es vista por diversos sectores como un factor que podría impactar negativamente en la capacidad operativa y de control sobre el Riachuelo. La continuidad de los proyectos de infraestructura y las tareas de mantenimiento y limpieza son cruciales para evitar el deterioro.
Ante este panorama, el reclamo no tardó en llegar desde el ámbito político local. Una concejala de La Libertad Avanza ha iniciado una presentación formal para exigir explicaciones y acciones concretas respecto al estado del curso de agua y sus zonas ribereñas. La iniciativa busca visibilizar la problemática y presionar a las autoridades para que se retomen o refuercen las medidas de saneamiento.
Un problema persistente con impacto ambiental y social
El Riachuelo, que atraviesa una de las zonas más densamente pobladas y con mayor actividad industrial del Área Metropolitana de Buenos Aires, ha sido históricamente un símbolo de la degradación ambiental. A pesar de los esfuerzos, la persistencia del mal olor y la contaminación visible ponen en jaque la efectividad de las políticas implementadas.
El saneamiento del Riachuelo no es solo una cuestión ambiental, sino también de salud pública y de justicia social, ya que las comunidades que viven en sus orillas son las más afectadas por la contaminación. El informe de Deutsche Welle, al resonar a nivel internacional, subraya la urgencia de una respuesta coordinada y sostenida para revertir el preocupante regreso de la fetidez al Riachuelo.

