Contrabando de ropa: piden penas de hasta 8 años y medio de cárcel
El fiscal Gabriel Pérez Barberá solicitó al Tribunal Oral en lo Penal Económico (TOPE) N°3 penas de hasta ocho años y medio de prisión para los acusados de un millonario contrabando de indumentaria. La maniobra consistía en declarar la importación de “carbonato de calcio” para eludir aranceles, cuando en realidad ingresaban al país miles de prendas de vestir, causando un perjuicio fiscal que ascendería a los 4 millones de dólares.
Durante su alegato, Pérez Barberá enfatizó la gravedad de los hechos ante los jueces Alejandro Zabala, Karina Perilli y Fernando Machado Pelloni. “Esto afecta gravemente a los importadores honestos que pagan lo que se debe pagar. Los acusados merecen una pena elevada. No solo por el gravísimo daño causado al fisco, sino también porque se burlan de quienes, pagando lo que corresponde, sostienen el sistema aduanero estatal que ellos usan para delinquir”, sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal.
Este caso se desprende de la conocida causa “La Mafia de los Contenedores”, una investigación de gran envergadura sobre corrupción aduanera que llevó a juicio a tres jefes aduaneros de gobiernos anteriores.
La mecánica del fraude y el hallazgo clave
La investigación reveló que los importadores declaraban el ingreso de “carbonato de calcio”, lo que implicaba el pago de un arancel de 3.000 dólares. Sin embargo, el 15 de enero de 2015, una orden judicial permitió abrir un contenedor que supuestamente contenía este material, pero en su interior se encontraron 415 bultos con 80.554 prendas de vestir, valuadas en más de 600.000 dólares. Esta mercadería debía pagar aranceles por el mismo monto de su valuación real.
Fuentes judiciales indicaron que este descubrimiento no fue un hecho aislado. Gracias a la apertura de ese contenedor, se desarticuló una organización que, en los meses previos, habría logrado contrabandear otros 31 contenedores repletos de rollos de tela, utilizando una mecánica similar de subfacturación millonaria.
El rol de TT Cargo y los implicados
La causa, conocida como “TT Cargo”, lleva el nombre de la firma que, como agente de transporte aduanero, “intervino en la falsificación sistemática de documentación para que, en pocos meses, múltiples empresas textiles argentinas lograran contrabandear toneladas de telas con una subfacturación millonaria”, según fuentes del Ministerio Público Fiscal. A juicio llegaron integrantes de TT Cargo, despachantes de Aduana, una empresa que figuraba como destinataria del falso “carbonato de calcio” y funcionarios aduaneros. No fueron imputadas, en cambio, las empresas textiles beneficiarias de este contrabando a gran escala, entre ellas una que recibió 19 de los 31 contenedores investigados entre agosto y diciembre de 2015.
El fiscal Pérez Barberá destacó la similitud de las maniobras de TT Cargo con las de “La Mafia de los Contenedores”, aunque en una escala menor. Este último expediente, instruido por el juez Marcelo Aguinsky con la participación de la fiscal María Gabriela Ruiz Morales y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), desnudó una red de contrabandistas y funcionarios aduaneros que intentó ingresar al país mercadería ilegal valuada en 284 millones de dólares. El juicio de “La Mafia de los Contenedores” aún no ha comenzado, a pesar de que se cumplirá el mes próximo dos años desde que el expediente fue elevado a debate.
Un precedente clave
Tras finalizar los alegatos, el fiscal Pérez Barberá se mostró convencido de la “abrumadora” prueba documental producida durante el debate. El representante del Ministerio Público Fiscal solicitó penas de prisión para 11 imputados y para las personas jurídicas TT Cargo SA y Cuiper SA. Afirmó que, de obtenerse condenas, “este caso puede constituir un precedente muy valioso para todas las causas grandes de contrabando que todavía no han llegado a debate oral”, subrayando la importancia de la sentencia en la lucha contra este tipo de delitos económicos.

