Clase media en CABA: ¿Cuánto dinero se necesita en abril para no ser pobre?
Una familia tipo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires necesitó en abril ingresos por $2.384.515 para ser clasificada dentro de la clase media. Este umbral, apenas superior a los $2,34 millones registrados en marzo, surge de los datos del Instituto de Estadística y Censos porteño y subraya la presión económica que enfrentan los hogares de la capital argentina.
La situación se complejiza drásticamente para quienes deben afrontar un alquiler. Si se incorpora este costo, el monto para alcanzar la clase media trepó el mes pasado a más de $3.500.000 mensuales, evidenciando el impacto de la vivienda en el presupuesto familiar.
En el otro extremo de la escala socioeconómica, para no ser considerada pobre, una familia tipo en CABA debió superar ingresos por $1.513.033 en abril. La línea de indigencia, por su parte, se ubicó en $821.208. Entre estos dos últimos valores se sitúan los denominados sectores vulnerables.
El impacto de los alquileres en la canasta familiar
El mercado de alquileres en la Ciudad de Buenos Aires ejerce una presión significativa sobre los ingresos de los hogares. Durante el cuarto trimestre de 2025, los alquileres promedio de departamentos usados fueron de $484.985 para un ambiente, $658.196 para dos ambientes y $1.008.258 para tres ambientes. Estos valores tienen un efecto directo en la elevación de las canastas de indigencia, pobreza y clase media para aquellos que no poseen vivienda propia.
La dinámica de precios en este sector es preocupante: entre enero y abril de este año, los alquileres subieron un promedio del 11,1%, acumulando un 34,8% interanual. Esto significa que una familia tipo que alquila un departamento modesto (de dos o tres ambientes) tuvo que generar ingresos superiores a $2.450.000 solo para no ser considerada pobre, y más de $3.500.000 para acceder a la clase media (considerando un alquiler de tres ambientes).
“Estos ingresos corresponden a una pareja de mujer y varón de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años.”
Se estima que el 35% de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires son inquilinos, lo que magnifica el alcance de esta problemática. Los valores mencionados son promedios y pueden variar sustancialmente según los servicios adicionales que adquieran las familias, como medicina privada, colegios privados, o la tenencia de vehículos.
Inflación en servicios y estancamiento de la pobreza
La inflación en la capital porteña muestra porcentajes más elevados en los rubros de servicios, lo que se atribuye a una estructura de gastos más actualizada en su medición. Este fenómeno tiene consecuencias directas en la situación social: hacia finales de 2025, se observó un estancamiento en la reducción de la pobreza, al tiempo que creció la indigencia. Las estimaciones para el primer trimestre de 2026 sugieren un aumento tanto de la pobreza como de la indigencia.
Estos datos, analizados por Ismael Bermúdez, redactor especializado en Economía, subrayan la complejidad de la situación económica y social en la Ciudad de Buenos Aires, donde la estabilidad de la clase media se ve constantemente desafiada por la dinámica de precios, especialmente en el sector inmobiliario.

