Inédito: un aguará guazú con collar satelital para proteger la especie
Un hito en la conservación de la fauna argentina se desarrolla en el corazón de Córdoba. Un ejemplar de aguará guazú, el cánido más grande de Sudamérica, es monitoreado mediante tecnología satelital tras ser liberado en el Parque Nacional Ansenuza. Este seguimiento inédito permitirá conocer en detalle su comportamiento, sus hábitos de alimentación y sus desplazamientos dentro del ecosistema, generando información crucial para mejorar las estrategias de conservación de esta especie emblemática.
La iniciativa marca la primera vez que se realiza un seguimiento de este tipo para el aguará guazú en la región. El proyecto, impulsado por Aves Argentinas, la Administración de Parques Nacionales y la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, busca generar datos clave para la protección de uno de los mamíferos más característicos de los pastizales, esteros y bañados del centro y norte del país.
Monitoreo satelital para estudiar a la especie
La semana pasada, especialistas liberaron en el área protegida a una hembra adulta de aguará guazú equipada con un collar de seguimiento satelital. Este dispositivo de alta tecnología permite rastrear sus movimientos y obtener datos precisos sobre su vida cotidiana en el entorno natural, sin interferir con su comportamiento habitual.
Durante más de un año, investigadores detectaron en repetidas ocasiones a una pareja de estos animales dentro del parque. Tras ese seguimiento previo, lograron capturar a la hembra, de aproximadamente tres años, para colocarle el collar satelital. Durante el procedimiento, se realizaron controles sanitarios y mediciones generales para evaluar su estado de salud, confirmando que el ejemplar se encuentra en excelente condición física.
Gracias a este monitoreo, los especialistas podrán estudiar aspectos clave como el desplazamiento territorial, las áreas de alimentación, la dieta, el comportamiento reproductivo y los posibles sitios de cría, brindando una visión sin precedentes sobre la ecología de la especie.
El rol fundamental del aguará guazú en el ecosistema
El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, es un actor ecológico fundamental. Al alimentarse de pequeños animales, insectos y frutos, contribuye al equilibrio del ecosistema y a la dispersión de semillas. Su presencia es, además, un indicador de ambientes bien conservados, ya que se trata de una especie particularmente sensible a los cambios en el paisaje.
En la provincia de Córdoba, el aguará guazú fue declarado Monumento Natural, una categoría que refuerza su protección legal y subraya su importancia para el patrimonio natural de la región.
Un área clave para la conservación
La creación del Parque Nacional Ansenuza, donde se desarrolla esta iniciativa científica, resulta fundamental. El área protegida ofrece el marco necesario para desarrollar proyectos de monitoreo, investigación y conservación de especies nativas, consolidándose como un bastión para la biodiversidad argentina.
Con este seguimiento satelital, los científicos esperan obtener información inédita sobre el comportamiento de la especie en la región y fortalecer las acciones destinadas a garantizar su conservación a largo plazo, asegurando la supervivencia del aguará guazú para las futuras generaciones.

