Ciclón Extratropical: Monte Hermoso y Necochea sufren pérdidas millonarias
MAR DEL PLATA. Un devastador ciclón extratropical impactó con fuerza la costa atlántica argentina, dejando un rastro de destrucción y cuantiosas pérdidas, especialmente en las localidades de Monte Hermoso y Necochea. El fenómeno meteorológico, caracterizado por lluvias torrenciales, vientos cercanos a los 100 kilómetros por hora y una marejada excepcional, provocó daños «totales y millonarios» en infraestructura pública y balnearia.
En Monte Hermoso, la situación es dramática. La rambla de madera, que se extendía por más de dos kilómetros de frente de playa y había sido restaurada recientemente para la última temporada, fue completamente arrasada. “El agua se las llevaba como papelitos”, relató a LA NACION el secretario de Seguridad de Monte Hermoso, Fernando Vera, visiblemente afectado por la magnitud del desastre. El mar avanzó cerca de 150 metros sobre la calle, afectando propiedades cercanas, y la estructura de servicios de varios balnearios principales quedó destruida o fuera de funcionamiento.
Impacto devastador en Monte Hermoso y Necochea
El período de ciclogénesis castigó con particular virulencia el frente marítimo entre Monte Hermoso y Necochea. Las olas, que según testimonios alcanzaron alturas de siete y hasta ocho metros, derribaron todo a su paso. Fernando Vera destacó el arduo trabajo de Defensa Civil, Bomberos, Guardia Urbana y personal municipal durante la madrugada para mitigar las consecuencias, aunque las pérdidas materiales son incalculables. Afortunadamente, no se registraron personas lesionadas ni evacuaciones.
En Necochea, el temporal también causó daños significativos. La estructura de playa del balneario Kabryl, a la altura de avenida 2 y 117, colapsó. La zona de Quequén, conocida por la erosión costera que amenaza propiedades, mostró un escenario inusual con sus playas cubiertas por una abundante espuma. Este fenómeno, explicado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), se forma por la agitación de las olas en combinación con el aire y microalgas disueltas en el mar. Vecinos de la Bahía de los Vientos presenciaron cómo las olas chocaban con fuerza contra las defensas, bañando las casas de primera línea, lo que reavivó la preocupación por la erosión y la necesidad de obras de defensa.
Mar del Plata y otras zonas: precaución ante la furia del mar
A partir de Mar del Plata y hacia el norte, donde las costas enfrentan al este, el impacto fue menor, aunque no exento de sobresaltos. Una importante pleamar ganó terreno sobre las playas, golpeando murallones de contención y dañando algunos sectores de paseos costaneros. “Debimos tomar recaudos y cerrar el paso no solo a los autos sino a la gente porque la situación es muy peligrosa”, explicó a LA NACION Alfredo Rodríguez, titular de Defensa Civil en General Pueyrredon, refiriéndose al Paseo Dávila.
Al sur de Mar del Plata, entre el faro y Chapadmalal, también se reportaron daños a casillas de guardavidas y estructuras de balnearios menores, con pérdidas de rampas y decks. Más tierra adentro, en el Bosque Peralta Ramos, la caída de varios árboles bloqueó calles, evidenciando la fuerza de los vientos.
Las autoridades municipales han instado a la población a mantener la precaución, dado que el pronóstico continuaba previendo vientos fuertes y chaparrones. Los paseos costaneros y las escolleras se mantuvieron cerrados para evitar riesgos ante la energía de las olas y la posibilidad de accidentes entre curiosos.

