Río Negro, el nuevo polo energético argentino: Weretilneck detalla desafíos y oportunidades
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, afirmó que “en nuestro mar se está construyendo la nueva Argentina energética”, al referirse al rol estratégico que su provincia adquiere en el desarrollo de Vaca Muerta y la exportación de gas y petróleo. Durante las jornadas de Educación y Empleabilidad organizadas por Ticmas y el Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Weretilneck dialogó con Cecilia Boufflet sobre la profunda transformación económica y social que vive la región.
La provincia, tradicionalmente diversificada entre el turismo, la agricultura y la pesca, enfrenta el desafío de integrar la expansión de Vaca Muerta, que irradia nuevas oportunidades desde Neuquén y atraviesa su territorio con infraestructura clave. Este escenario exige una redefinición de la política educativa y de formación laboral, adaptada a las realidades locales pero con una visión de alcance internacional.
Formación y empleo: la clave del desarrollo energético
Weretilneck destacó la colaboración con el Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG) para modificar las currículas y el equipamiento de siete escuelas técnicas de la provincia hace dos años. El objetivo es alinear la oferta educativa con las necesidades de la industria del gas y el petróleo, garantizando a los jóvenes el acceso a un empleo formal al finalizar sus estudios. Este enfoque ha generado una «colaboración llamativa» de docentes y padres, impulsada por las claras expectativas laborales.
El gobernador subrayó la importancia de la formación técnica y de operarios, que considera el «verdadero problema» entre el empleo calificado universitario y el menos calificado. «Hoy el sector necesita los técnicos y operadores de herramientas y maquinarias de la transformación tecnológica, esto es lo que nosotros hoy estamos haciendo en las escuelas técnicas», explicó.
Proyectos estratégicos y desafíos de capital humano
Weretilneck mencionó dos hitos en el proyecto VMOs: la recalificación de 600 trabajadores que ingresaron sin formación previa, un proceso articulado con Techint, la UOCRA, la Secretaría de Energía y el Ministerio de Trabajo provincial; y la incorporación de 600 mujeres a la obra, una cifra «totalmente anormal» que requirió un intenso trabajo. Estos ejemplos demuestran que la formación no se limita al aula, sino que también ocurre «en la obra», con la visión de que cada proyecto sirva como plataforma de aprendizaje.
Un reto aún mayor emerge con la futura operación de buques de Gas Natural Licuado (GNL) y las unidades flotantes de producción (FLNG) de YPF y CEASA en el mar argentino. Argentina proyecta contar con al menos seis de estos buques, cada uno con una tripulación de 280 a 300 personas, requiriendo «empleos de alta calificación y formación súper tecnológica». Para esto, Río Negro trabaja con un instituto canadiense, SAIT (Southern Alberta Institute of Technology), y con Ticmas, para formar a estas tripulaciones, conscientes de que la especificidad y alta exigencia técnica van más allá de las currículas escolares tradicionales.
Migración, expectativas y la reconfiguración provincial
La provincia experimenta una «alta migración interna», con 3.800 personas que se mudaron a Río Negro el año pasado. Ante las «enormes expectativas» que generan los proyectos con miles de puestos de trabajo, el gobierno busca «poner los pies sobre la tierra», enfatizando que son procesos de mediano y largo plazo y con altos niveles de exigencia. Se implementan esquemas de protección, como exigir que el 80% de los trabajadores sean de la provincia, aunque reconociendo la necesidad de importar calificaciones específicas.
Paralelamente, se impulsan programas de formación, como el aprendizaje de inglés para 10.000 personas, dirigido a un amplio espectro de la población vinculada a las nuevas actividades en el golfo. Weretilneck reconoció que la «provincia se va a reconfigurar», enfrentando desafíos en la competitividad salarial con sectores tradicionales como la agricultura y la medicina, donde el sector privado atrae talento. La minería, aunque en menor escala que en otras provincias, también avanza con proyectos como la exportación de oro y plata en Calcatreu, generando 220 empleos en una de las regiones menos pobladas.
El gobernador reflexionó sobre la necesidad de una formación continua y la reconversión laboral. Recordó el «fracaso político» de un proyecto de centrales nucleares en su provincia por falta de aval social, lo que lo llevó a lanzar una tecnicatura en energía nuclear. La convocatoria, que esperaba 60 a 80 aspirantes, superó las 2.000 inscripciones, incluyendo a numerosos docentes, demostrando el interés y la necesidad de una formación adaptada a las nuevas realidades productivas y energéticas de Argentina.

