Caos vehicular extremo en Perú: una familia carga un féretro a pie por 13 horas de embotellamiento
Un inusual y dramático episodio de colapso vehicular se vivió el último jueves en Perú, cuando un accidente en la autopista Ramiro Prialé y la carretera Central provocó una parálisis de más de trece horas. La magnitud del embotellamiento fue tal que una familia se vio obligada a cargar a pie el féretro de un ser querido por varios kilómetros en medio del intenso tráfico.
El incidente, ocurrido a la altura de Huachipa, en el distrito de Lurigancho-Chosica, comenzó cerca de las 17:00 y se extendió hasta la madrugada del viernes. Un choque entre un bus de transporte público y un camión de caudales bloqueó todos los carriles, generando una fila de automóviles que superó los cinco kilómetros en ambos sentidos. La ausencia de rutas alternas y la demora en el retiro de los vehículos accidentados agravaron la situación.
Testimonios y videos difundidos en redes sociales mostraron el desesperante panorama. Miles de pasajeros, imposibilitados de avanzar, optaron por abandonar sus vehículos y caminar. En este contexto de caos, la imagen de una familia trasladando un ataúd a pie capturó la atención y reflejó la extrema situación.
“El tráfico fue tan fuerte que una familia que estaba trasladando el féretro de su ser querido hasta la zona de Huaycán tuvo que bajar el féretro para llevarlo caminando”, confirmaron vecinos de la zona.
Malestar ciudadano y ausencia de autoridades
Durante las primeras horas del embotellamiento, la indignación creció entre usuarios y vecinos, quienes denunciaron la insuficiente presencia de efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y la falta de información oficial sobre el incidente. El desorden y la ausencia de coordinación fueron puntos recurrentes en los reclamos.
“Hay adultos, niños y personas enfermas. Llevamos más de cinco horas caminando. La Policía apareció recién hace una hora, no es posible este caos, este desorden”, declaró una ciudadana a RPP.
Imágenes y videos registrados por residentes de Ate y Chosica evidenciaron las largas filas de vehículos detenidos y a personas desplazándose a pie por los carriles auxiliares, exponiendo el impacto directo en la vida cotidiana de miles de usuarios. Fuentes municipales incluso señalaron que, durante varias horas, no hubo presencia policial en la zona para aliviar la congestión, lo que contribuyó a agravar aún más la situación.
Restablecimiento y reclamos por planes de contingencia
La circulación en la autopista Ramiro Prialé se restableció progresivamente cerca de las 4:00 de la madrugada del viernes, luego de que las unidades accidentadas fueran finalmente retiradas de la calzada. El proceso de remoción resultó complejo debido a la ubicación del choque y la limitada disponibilidad de rutas alternativas.
Habitantes y conductores habituales de la zona han elevado un pedido urgente a las autoridades para la implementación de mejores planes de contingencia y una mayor presencia de agentes de tránsito. La experiencia vivida subraya la necesidad de protocolos más eficientes para gestionar incidentes de magnitud similar y evitar que situaciones tan extremas como la de la familia con el féretro se repitan.

