PolíticaSociedad

Diego Guelar propone arancelar la universidad pública: «No debería ser ni gratuita ni obligatoria»

Compartir:

Diego Guelar, ex embajador argentino en Estados Unidos, China, Brasil y la Unión Europea, planteó un debate disruptivo sobre el modelo de educación superior en Argentina, al afirmar que la universidad pública «no debería ser ni gratuita ni obligatoria». En un análisis crítico sobre la evolución del sistema educativo nacional, Guelar propone una profunda revisión que incluya el arancelamiento, la calificación y la selección de alumnos y profesores mediante exámenes rigurosos.

Guelar traza un recorrido histórico desde la Reforma Universitaria de 1918, que sentó las bases de la autonomía, gratuidad y laicidad, hasta las sucesivas crisis que, a su juicio, fueron debilitando la educación pública. Destaca el papel de la reforma en la consolidación de una clase media y su expansión cultural por América Latina, así como la relevancia de la Ley 1420 de 1884 en la educación primaria.

Un sistema en decadencia y ejemplos internacionales

El diplomático señala que, pese a los logros históricos y los cinco Premios Nobel de Argentina, el país «fue retrocediendo» mientras el mundo avanzaba. «El número de graduados y la calificación de alumnos y profesores fue decayendo y los debates históricos que supimos protagonizar fueron quedando congelados y/o relegados, mientras que los mejores cerebros siguieron emigrando», afirma.

Para Guelar, el debate global actual ya no discute el arancelamiento ni la selección por mérito. Sostiene que, si bien la educación primaria debe ser gratuita y obligatoria, la educación posterior es «siempre onerosa y voluntaria» en los países más competitivos. Como ejemplos, menciona:

  • China: Educación gratuita y obligatoria hasta los 15 años, seguida de exámenes de selección para secundaria y el «Gaokao» para el ingreso universitario, con aranceles anuales que van de u$s1.000 a u$s10.000.
  • Francia: Arancel anual de 178 euros para nacionales en universidades, y hasta 3.000 euros para extranjeros. Las «Grandes Écoles» de excelencia tienen matrículas de 15.000 a 30.000 euros anuales.
  • Brasil: Universidad pública gratuita, pero con «severos exámenes periódicos» para mantener la regularidad. La educación privada es paga y costosa.
  • Estados Unidos: Matrículas promedio de u$s27.000 en universidades públicas y u$s58.000 en privadas, complementadas con becas, medias becas y créditos a pagar por los estudiantes.

En todos estos casos, subraya Guelar, quienes no cumplen con las exigencias académicas anuales son separados de la carrera, lo que demuestra cómo el mundo competitivo «jerarquiza la educación como fuente principal del mérito y el ascenso social y laboral».

«El ajuste por calificación, tanto de alumnos como profesores, nos permitiría una mucho mejor utilización del presupuesto público y resultados que beneficiarían a la sociedad toda.»

El ex embajador enfatiza la necesidad de «romper prejuicios» y «animarnos a profundizar en las definiciones de un tema que marca a fuego nuestro presente y nuestro futuro». Concluye que los esfuerzos de ajuste económico serán insuficientes sin una modernización de las instituciones educativas.

Compartir: