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Iraeta criticó a productores por falta de aplausos y advirtió sobre un «cambio de actitud»

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El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Juan José Bahillo, generó controversia durante el congreso anual de la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) al expresar su malestar por la falta de aplausos del público. En un discurso que buscaba resaltar las políticas del Gobierno, el funcionario se mostró visiblemente molesto por la tibia recepción de sus palabras y lanzó una contundente advertencia a los productores presentes.

La intervención de Iraeta, quien reemplazó a Bahillo en el cargo en 2023, se produjo en un contexto donde el sector agropecuario mantiene una relación tensa con la administración nacional. El funcionario hizo un llamado explícito a un “cambio de actitud” por parte de los asistentes, argumentando que la falta de respaldo podría tener consecuencias políticas indeseables para el propio sector.

El enojo del secretario y la advertencia

Durante su alocución, Iraeta intentó conectar con los productores, pero la falta de una respuesta entusiasta por parte de la audiencia derivó en un momento de tensión. Ante la escasa ovación, el secretario no dudó en manifestar su frustración. “Cuando algunos productores no apoyan como se merece el Gobierno”, afirmó, y agregó de manera coloquial que le daban “ganas de agarrar el sulky a patadas”. Esta frase, que denota un hartazgo por la falta de reconocimiento, buscó interpelar directamente a los presentes sobre su postura.

El punto central de su mensaje, sin embargo, fue la advertencia sobre el futuro político. Iraeta enfatizó la necesidad de un “cambio de actitud, para que no vengan los otros”. Esta frase fue interpretada como una clara referencia a la posibilidad de un cambio de gobierno en futuras elecciones, sugiriendo que la falta de apoyo al oficialismo actual podría allanar el camino para fuerzas políticas que, a su entender, serían menos favorables a los intereses del sector productivo. La declaración subraya la percepción de que el apoyo de los productores es crucial para la estabilidad política y la continuidad de ciertas políticas.

El episodio en Maizar expone la compleja dinámica entre el gobierno y el campo, un sector clave para la economía argentina. La demanda de un “cambio de actitud” y la advertencia sobre “los otros” reflejan la presión que el oficialismo busca ejercer sobre los productores para alinear su apoyo en un escenario político polarizado.

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