Etiquetado Frontal: Milei busca derogar la ley, pero el Senado es un obstáculo clave
El gobierno de Javier Milei impulsó un proyecto de ley en el Senado que busca derogar la Ley de Etiquetado Frontal, una normativa que rige desde 2020 y que obliga a las empresas alimenticias a incluir advertencias claras en sus productos. La iniciativa presidencial enfrenta un desafío significativo en la Cámara alta, donde la ley original fue aprobada con un consenso casi unánime.
La Ley 27.642, conocida como Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, estableció la colocación de sellos octogonales negros en los envases de productos con altos contenidos de azúcares, grasas totales, grasas saturadas, sodio y calorías. Su objetivo principal fue brindar información clara y sencilla a los consumidores para que puedan tomar decisiones informadas sobre lo que comen y, de esta manera, contribuir a la lucha contra la malnutrición y las enfermedades no transmisibles.
El camino legislativo y la postura del gobierno
La propuesta del Ejecutivo para derogar esta ley ya ingresó al Senado, un cuerpo legislativo que en 2020 se mostró mayoritariamente a favor de la medida. En aquel entonces, la ley fue aprobada con un respaldo transversal de distintos bloques políticos, lo que sugiere que su derogación no será un proceso sencillo para el oficialismo.
La estrategia del gobierno de Milei para avanzar con este tipo de reformas legislativas suele depender de la negociación y el apoyo de bloques aliados y de los gobernadores provinciales. La Ley de Etiquetado Frontal ha sido destacada por organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales como un avance en políticas de salud pública, lo que podría generar resistencia a su eliminación tanto en el ámbito político como en el social.
Impacto de la norma y críticas
Desde su implementación, la Ley de Etiquetado Frontal ha obligado a las industrias de alimentos y bebidas a modificar el packaging de miles de productos, generando un cambio visible en los supermercados y puntos de venta. Los octógonos negros con leyendas como “EXCESO EN AZÚCARES” o “EXCESO EN GRASAS SATURADAS” se han vuelto una característica común en góndolas, con el fin de alertar a los consumidores sobre nutrientes críticos.
Si bien la fuente no detalla las razones específicas del gobierno para buscar la derogación, estas iniciativas suelen estar enmarcadas en una filosofía de desregulación y menor intervención estatal en la economía, argumentando que este tipo de normativas afectan la libertad de producción y comercialización de las empresas. Sin embargo, los defensores de la ley original sostienen que es una herramienta fundamental para proteger la salud pública y el derecho a la información de los ciudadanos.

