Urgencia laboral juvenil: miles en busca de empleo y aulas desconectadas
La desesperación por conseguir trabajo se manifiesta en Argentina a través de multitudinarias filas, protagonizadas mayormente por jóvenes. La reciente Expo Empleo en Palermo, organizada por el Gobierno de la Ciudad, congregó a más de 2.100 personas de entre 18 y 30 años, ilusionadas con acceder a alguno de los 600 puestos ofrecidos por 31 empresas de diversos rubros.
Esta postal se suma a la impactante escena vivida hace diez días en Moreno, donde un frigorífico llamó a cubrir apenas 60 vacantes y se encontró con una cola de más de diez cuadras, que se mantuvo firme bajo la lluvia persistente. Estas situaciones exponen la cruda realidad del mercado laboral argentino, donde la demanda de empleo supera ampliamente la oferta, especialmente para los más jóvenes.
Desocupación en alza y el impacto en los jóvenes
Las últimas cifras del INDEC confirman el agravamiento de la situación. La tasa de desocupación en los 31 aglomerados urbanos subió del 6,4% al 7,5% en un año (cuarto trimestre de 2025), lo que implica que casi 200 mil argentinos se sumaron al 1,1 millón que hoy busca activamente un puesto de trabajo. Un análisis más profundo de estas estadísticas revela que la mayoría de los afectados tiene menos de 29 años, evidenciando que son ellos quienes sufren con mayor intensidad los embates de la crisis económica.
#DatoINDEC En el 4° trimestre de 2025, las tasas de actividad y empleo en 31 aglomerados urbanos se ubicaron en 48,6% y 45%, respectivamente. Y la tasa de desocupación, que se calcula sobre la población económicamente activa, fue de 7,5%
Este escenario plantea una pregunta fundamental: ¿qué rol juega la escuela en la preparación de estos jóvenes para el mundo laboral? Siendo el único ámbito donde el Estado tiene un contacto sistemático y prolongado con esta generación, su capacidad para tender puentes entre la educación y las necesidades del mercado se vuelve crucial.
La brecha entre la escuela y el trabajo
Un reciente informe del Observatorio Argentinos por la Educación, basado en datos de PISA 2018 y 2022, arroja luz sobre esta desconexión. El estudio revela que más de la mitad de los alumnos argentinos de 15 años (52%) no logra proyectar su vida laboral a los 30 años. Esta proporción representa un alarmante aumento de 30 puntos en solo cuatro años y supera el promedio de los países de la OCDE, señalando una profunda falta de orientación y preparación por parte del sistema educativo.
Desde el Gobierno nacional, se mencionan avances en planes para vincular educación y empleo. Sin embargo, la urgencia de la situación no parece reflejarse en resultados concretos. La reciente renuncia del funcionario a cargo del área, sin explicaciones públicas, solo refuerza la percepción de una falta de liderazgo y dirección en un tema tan crítico.
Modelos exitosos y el camino a seguir
A pesar del panorama complejo, existen modelos probados que demuestran la viabilidad de una mayor articulación entre la educación y el sector productivo. La formación dual alemana, que combina la enseñanza en el aula con la experiencia práctica en empresas, es un ejemplo de éxito sostenido durante décadas. Asimismo, los consejos regionales que coordinan las necesidades productivas con la oferta educativa en otras latitudes, ofrecen una herramienta efectiva para alinear la formación con las demandas del mercado.
Si bien la escuela no puede generar los empleos que la economía no produce, sí tiene la capacidad de formar habilidades, establecer vínculos con el sector productivo y preparar de manera más efectiva a los jóvenes para los desafíos laborales. La pregunta central que emerge es por qué, a pesar de la disponibilidad de ideas y ejemplos exitosos, el sistema educativo argentino aún no logra hacer lo suficiente para abordar esta problemática.

