Zago critica a Milei: «No se puede gobernar así» con internas y problemas de la gente
El diputado Oscar Zago, referente del MID y exaliado del presidente Javier Milei, lanzó duras críticas contra la gestión del gobierno libertario, enfocándose en las internas dentro de La Libertad Avanza (LLA) y el estilo confrontativo que, a su juicio, impide resolver los problemas urgentes de la ciudadanía.
Zago, quien ha mantenido una relación cercana con el oficialismo, no dudó en señalar a Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y a Santiago Caputo, asesor presidencial, como figuras centrales en una dinámica interna que distrae de las prioridades. «El Gobierno está atravesado por las internas entre Karina Milei y Santiago Caputo mientras la gente tiene dos millones de problemas», afirmó el legislador, poniendo de manifiesto una preocupación creciente por la desconexión entre la agenda política y las necesidades sociales.
La advertencia de Zago resuena en un contexto donde el gobierno enfrenta desafíos económicos y sociales significativos. Su crítica subraya la percepción de que las disputas internas y un enfoque polarizador están socavando la capacidad de gestión. «No se puede gobernar así», sentenció el diputado, refiriéndose al estilo confrontativo que, según él, caracteriza la administración de Javier Milei.
La crítica al estilo confrontativo y sus implicancias
El señalamiento de Zago sobre el «estilo confrontativo» de Javier Milei no es menor. Este enfoque ha sido una marca distintiva de la presidencia, generando tanto adhesiones como fuertes rechazos. Sin embargo, para el legislador, este modo de operar se convierte en un obstáculo para la gobernabilidad efectiva, especialmente cuando los problemas de la gente demandan soluciones concretas y un clima de diálogo.
Las palabras de Zago cobran relevancia al provenir de un dirigente que, hasta hace poco, era considerado un socio estratégico del oficialismo. Su postura refleja una fractura en la base de apoyo de La Libertad Avanza y pone en evidencia las tensiones internas que, según su visión, atraviesan al corazón del poder ejecutivo. Esta situación genera interrogantes sobre la cohesión del espacio libertario y su capacidad para consolidar alianzas en el Congreso y en el ámbito político nacional.

