Gauchos del Mar: una tabla de surf congelada frente al Obelisco para proteger la Antártida
Una impactante instalación de arte ambiental sorprende hoy a los transeúntes frente al Obelisco porteño. Una tabla de surf, emblema de la aventura y la pasión por el océano, permanece atrapada en un bloque de hielo, esperando que el sol la libere. Esta performance es la carta de presentación de Joaquín y Julián Azulay, los reconocidos Gauchos del Mar, quienes lanzan su séptimo largometraje documental, Antártida-Dominio Uno.
Desde las 7 de la mañana, los hermanos Azulay, conocidos por recorrer los paisajes oceánicos más inhóspitos y surrealistas de Argentina y el mundo, buscan con esta acción no solo anunciar su nueva producción, sino también generar un fuerte impacto visual. La tabla congelada funciona como una potente metáfora del derretimiento de los glaciares y la fragilidad del ecosistema antártico, un llamado urgente a la conciencia ambiental.
Surfeando en el fin del mundo por una causa global
En su nuevo documental, los Gauchos del Mar se propusieron el desafío extremo de surfear la ola más austral y gélida del planeta. Sin embargo, detrás de esta proeza deportiva, el objetivo es mucho más ambicioso: plantear la imperiosa necesidad de proteger el mar. La narración de Ricardo Darín en castellano y del campeón internacional de surf Kelly Slater en inglés, eleva el mensaje a una audiencia global.
El surf es lo que nos gusta, pero también es el vehículo para llamar la atención y atraer audiencia sobre causas que nos interesan.
Así lo explicó Joaquín Azulay, de 37 años, en una entrevista el año pasado, dejando en claro que su pasión por el surf es una herramienta para el activismo.
Una petición pública para un Área Marina Protegida
La iniciativa central que impulsan los hermanos Azulay es la creación de un Área Marina Protegida (AMP) en el Dominio 1, una región delimitada del océano que rodea el continente antártico. Este espacio busca restringir actividades humanas, especialmente la pesca, para preservar la biodiversidad marina, resguardar ecosistemas vulnerables y favorecer la investigación científica.
El documental Antártida-Dominio Uno forma parte de una petición pública que invita a los espectadores a tomar acción directa. El objetivo es presionar a los países que se oponen a la creación de esta AMP, de cara a la reunión clave de la Convención para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) prevista para 2026. En esta cumbre se definirán las políticas sobre los recursos vivos marinos, su conservación y la pesca en los mares antárticos.
De aventureros a activistas ambientales
El camino de los Gauchos del Mar fue largo y transformador. Antes de convertirse en reconocidos documentalistas, Joaquín, administrador de empresas y exfutbolista profesional, y Julián, arquitecto, tuvieron otras vidas. Su primera aventura por el Pacífico, sin dinero, fue un régimen de supervivencia y surf. Vendían fotos, limpiaban barcos o pintaban casas a cambio de comida, mientras filmaban sus experiencias.
Ya en Buenos Aires, al mostrar el material a un amigo cineasta, el entusiasmo fue tal que terminaron armando su primer documental. Ganaron premios en festivales y no se detuvieron más. Luego de seis rodajes y 71 premios internacionales, Joaquín y Julián transformaron su vida deportiva y aventurera en un proyecto dedicado a promover la protección de la naturaleza. La tabla en el hielo frente al Obelisco es una de las que usaron para surcar esa ola helada, y hoy es el símbolo de su compromiso.
El documental Antártida-Dominio Uno está disponible en YouTube de forma gratuita, permitiendo a todos “viajar” simbólicamente hacia el sur. Junto a la película, se puede firmar la petición que busca la creación del área marina protegida en el Dominio 1 (Península Antártica e Islas Shetland del Sur), consolidando así el llamado de los Gauchos del Mar a la acción global.

