GCDI, la constructora de la Rueda de Puerto Madero, en concurso preventivo
GCDI, la reconocida constructora detrás de proyectos de gran envergadura como la futura Rueda de la Fortuna en Puerto Madero, la reforma del estadio de River Plate y la nueva terminal B del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, ingresó en concurso preventivo de acreedores el pasado 11 de mayo de 2026. La medida, anunciada por la propia empresa, busca reordenar su situación económico-financiera ante un pasivo millonario.
Según los documentos presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), la compañía cerró el ejercicio fiscal finalizado el 31 de diciembre de 2025 con pérdidas significativas, que ascendieron a $19.014.815.000. A este panorama se suma una delicada situación con sus compromisos financieros, evidenciada por la acumulación de 56 cheques rechazados, por un valor total de $2.084.146.986,19, según datos del Banco Central. Además, GCDI informó que no pagará los US$6736,77 correspondientes al servicio de interés de sus Obligaciones Negociables Clase XVII.
Las razones detrás del concurso y la continuidad operativa
La constructora explicó en un comunicado que, tras evaluar diversas alternativas, el concurso preventivo se presenta como la vía necesaria para “ordenar su pasivo, preservar la continuidad de la empresa en marcha, proteger las fuentes de trabajo y resguardar la integridad de sus activos”. Esta decisión se enmarca en un proceso de reestructuración y ordenamiento financiero que la compañía asegura estar llevando adelante.
A pesar de la compleja situación, GCDI remarcó que continuará desarrollando sus actividades operativas habituales. Esto incluye la ejecución de las obras en curso, como la Rueda de Puerto Madero y el Hotel Plaza. La empresa tampoco descarta participar en nuevos proyectos y procesos de contratación, siempre que las condiciones del mercado, la evolución de su situación financiera y las autorizaciones correspondientes lo permitan. El objetivo final, según la constructora, es “proteger las fuentes de trabajo, garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos y consolidar una estructura sustentable para el futuro de una empresa con más de 80 años de trayectoria en la Argentina”.
El futuro inmediato de la compañía se definirá el próximo 16 de junio, cuando se celebre la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria de Accionistas. En este encuentro, se analizará la insolvencia actual y su reorganización, incluyendo la ratificación del concurso preventivo, el examen de los resultados financieros de 2025 y la designación de reemplazos para los síndicos titulares, José Daniel Abelovich y Martín Alejandro Mittelman, quienes renunciaron a sus cargos.
De TGLT a GCDI: una historia de transformaciones y desafíos
La actual GCDI tiene sus raíces en TGLT, una empresa que nació en 2005 y en 2018 adquirió a una de sus competidoras, la constructora de Nicolás Caputo. A mediados de 2022, TGLT reestructuró su deuda y se renombró como GCDI, con una estrategia clara de enfocarse en el sector de la construcción. Su primer gran proyecto bajo esta nueva identidad fue la ampliación del estadio Mâs Monumental de River Plate.
En noviembre de 2025, el empresario Marcelo Figoli, dueño de Radio Rivadavia y Fénix Entertainment, adquirió más del 40% de GCDI al fondo Point State. Concretamente, MFX Holding, el conglomerado de medios liderado por Figoli, a través de Haselt SA, compró el 42,5% de la empresa. La apuesta de Figoli tenía como finalidad que GCDI recuperara protagonismo en el segmento de obras privadas, civiles, industriales y de infraestructura, a partir de la puesta en marcha de proyectos adjudicados y la búsqueda de nuevos negocios.
Sin embargo, la cúpula de la empresa ha mostrado inestabilidad en los últimos años, con una sucesión de CEOs que no lograron sostenerse en el cargo. Desde Alejandro Belio hasta Francisco Fiorito, la dirección ha sido un punto de rotación constante. En febrero de este año, se designó a Ramiro Juez como nuevo líder de la compañía.
En tiempos de TGLT, Teodoro Argerich fue CEO durante más de 10 años y por su desvinculación inició una demanda millonaria a la constructora, al igual que Federico Weil, otro ex CEO de la compañía.
A esto se suman conflictos pasados como el del proyecto Astor San Telmo, un emprendimiento lanzado en 2016 que, con el 70% de las unidades vendidas, fue frenado por la Justicia por exceder la altura reglamentada en la zona. Estos antecedentes pintan un panorama de desafíos persistentes para una constructora con una larga trayectoria en el mercado argentino.

