El pádel argentino se consolida como un negocio global millonario
El pádel vive un resurgimiento sin precedentes en Argentina, transformándose de un pasatiempo popular de los años 90 en un fenómeno global con una estructura sólida y un impacto económico significativo. La reciente edición del Premier Padel P1 de Buenos Aires en el Parque Roca es una clara muestra de esta expansión, atrayendo a miles de espectadores, influencers y personalidades, consolidando al país como un epicentro clave en el circuito mundial.
La imagen de multitudes en el Mary Terán de Weiss, comparable a una final de Copa Davis o una noche de NBA, con familias y jóvenes con paletas, subraya la magnitud de este fenómeno. Figuras como Agustín Tapia, Arturo Coello, Federico Chingotto y Alejandro Galán son hoy las estrellas que convocan a un público apasionado y conocedor del juego.
Récords de asistencia y expansión global
El circuito Premier Padel se estableció como el más importante del mundo, y la parada en Buenos Aires se destaca por su enorme convocatoria. En 2025, el torneo en Parque Roca batió un récord con más de 16 mil personas, una cifra que se espera superar este año. La edición actual cuenta con 89 parejas inscriptas, ocho canchas de primer nivel y una impactante exhibición frente al Obelisco, símbolo de la capital argentina, que sirvió como postal del auge del deporte. Incluso, las entradas para las semifinales, con valores cercanos a los 260 mil pesos, están prácticamente agotadas.
Esta explosión no es exclusiva de Argentina. Según la Federación Internacional de Pádel, el deporte supera los 30 millones de jugadores en más de 130 países, con un crecimiento sostenido en Europa, Medio Oriente y América Latina. España se mantiene como referencia, pero países como Italia, Francia, Suecia, Reino Unido y Sudáfrica invierten fuertemente en infraestructura y torneos. Para 2026, el calendario de Premier Padel ya proyecta 26 competencias en 18 países.
Viven el deporte con la misma pasión que lo vivo yo, por eso Buenos Aires y Argentina, es tan especial para todos los jugadores.
La conexión del público argentino con el pádel es particular. Francisco Paquito Navarro, una de las figuras del circuito, lo resume:
Viven el deporte con la misma pasión que lo vivo yo, por eso Buenos Aires y Argentina, es tan especial para todos los jugadores.
Esta atmósfera única, que combina elementos de fútbol, tenis y básquetbol, hace de la estación argentina un punto culminante en el calendario.
Una industria en pleno auge: millones de euros y nuevas estrellas
El crecimiento del pádel va más allá de las canchas. La industria que lo rodea experimenta una expansión acelerada. Alejandro Lasaigues, ex número uno del mundo y organizador del torneo, destaca la evolución comercial «exponencial» del evento: de 16 stands comerciales en Mendoza 2022, se pasó a 44 en Mar del Plata y a 78 en Parque Roca. Este desarrollo es impulsado por el circuito Premier Padel, respaldado por la Federación Internacional y Qatar Sports Investments, lo que ha transformado la dimensión económica del deporte.
Hoy, el circuito reparte bolsas multimillonarias, permitiendo a los mejores jugadores vivir exclusivamente de su talento. Las principales figuras pueden superar ingresos anuales cercanos a los cinco millones de euros entre premios y contratos comerciales. Agustín Tapia, el catamarqueño número uno del ranking mundial junto a Arturo Coello, es uno de los jugadores más valiosos. Solo en premios deportivos, las mejores parejas pueden superar los tres millones de euros por temporada, a lo que se suman acuerdos con marcas de paletas, indumentaria, relojes, bebidas energéticas y sponsors personales.
Este auge comercial también eleva el valor de las exhibiciones y los contratos de imagen. Jugadores que antes compartían autos para viajar entre torneos, ahora firman acuerdos internacionales y protagonizan campañas globales con grandes automotrices europeas. En el circuito ya circulan cifras similares a las de deportes de nicho consolidados, con acuerdos técnicos con marcas líderes que superan los 750 mil o 900 mil euros anuales para las principales figuras.
Inversión internacional y futuro promisorio
El pádel argentino ya no se basa solo en una moda, sino que cuenta con una creciente inversión internacional. Esto se evidencia en la apertura de tiendas exclusivas para el deporte en el país, como Bullpadel; en contratos televisivos que tienen a Disney como cadena oficial para las transmisiones del circuito; y en marcas como Adidas, que han creado unidades de negocio exclusivas para el pádel. La industria ha encontrado un producto atractivo y en constante expansión.
Así, el Parque Roca se convierte, durante una semana, en la vidriera perfecta de esta transformación. Más allá de cada jugada espectacular, se consolida la historia de una disciplina que dejó atrás los complejos de barrio para erigirse como un negocio global, capaz de forjar estrellas, mover millones de euros y establecer una nueva élite profesional.

