Sociedad

Psicosis en Colegiales: la verdad detrás de la falsa búsqueda de una boa de tres metros

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La aparición de misteriosos carteles en las esquinas del barrio porteño de Colegiales encendió las alarmas de los vecinos durante las últimas horas. El anuncio advertía sobre la desesperada búsqueda de «Piti», una supuesta boa de más de tres metros de largo que se habría escapado de la terraza de una vivienda. Sin embargo, detrás del temor generalizado y de los insólitos detalles del afiche, se escondía una particular campaña de marketing que ya está bajo la lupa.

Los folletos, pegados en la zona de las calles Céspedes y Zapiola, sumaban datos que generaron desconcierto y sospechas entre los especialistas. El texto aseguraba que el reptil «no es agresivo», que «responde a su nombre a pesar de ser un reptil» y que se encontraba «castrada», una condición biológicamente inverosímil para este tipo de animales.

Una publicidad encubierta que se salió de control

La intriga se resolvió cuando se constató que nunca existieron denuncias reales por la pérdida del animal. Un paseador de perros llamado Lucas admitió ser el autor de la movida y reconoció que el impacto de su estrategia superó lo esperado:

«Se trató de una publicidad para paseador de perros, pero se salió de control. Ya me estoy comunicando para que los vecinos se queden tranquilos»

El verdadero objetivo del cartel se revelaba al reverso o al contactar al servicio: «No querés salir porque dicen que hay una boa suelta. No te preocupes, yo paseo a tus perritos con mucho amor, paciencia y responsabilidad, mientras vos te quedás tranquilo/a en casa», decía el anuncio del paseador, quien ahora podría enfrentar sanciones por la alarma pública generada.

La prohibición legal y el peligro del mascotismo

Más allá de la estrategia de marketing, el episodio reavivó el debate sobre la tenencia de animales exóticos. Desde el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires recordaron que en el territorio porteño solo está permitida la tenencia de animales domésticos. La posesión de especies silvestres, autóctonas o exóticas —como las boas— está estrictamente prohibida por la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna, salvo autorizaciones excepcionales del Ministerio de Ambiente de la Nación.

En Argentina, la boa más emblemática es la lampalagua o boa de las vizcayeras (Boa constrictor occidentalis), una especie amenazada que habita principalmente en el Gran Chaco y zonas áridas del norte y centro del país. Según la Asociación Herpetológica Argentina, estos animales, que pueden medir entre tres y cuatro metros, sufren constantemente el impacto del tráfico ilegal y el mascotismo. «La lampalagua ha sido fuertemente explotada por su cuero. Actualmente su caza está prohibida», advierte la entidad científica, que reclama controles más eficientes contra la deforestación para proteger su hábitat natural.

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