Estrategia electoral: el PRO agita la candidatura de Mauricio Macri para presionar al Gobierno
Mauricio Macri reactiva su agenda federal y abre la puerta a una postulación presidencial para 2027. La estrategia, diseñada por el núcleo duro del PRO, busca consolidar al exmandatario como una opción competitiva y, al mismo tiempo, utilizar ese peso electoral para condicionar las negociaciones con La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires y en el armado nacional.
El plan «El próximo paso» y el factor encuestas
Con la consigna «El próximo paso», Macri planea retomar sus recorridas provinciales tras su regreso de Estados Unidos. Según fuentes partidarias, la decisión final sobre su candidatura se postergará hasta el primer trimestre de 2027. El argumento interno es que sus apariciones públicas sostienen un piso electoral de entre 15 y 18 puntos en un escenario de armado federal similar al de Juntos por el Cambio, una cifra superior a lo que muestran los sondeos actuales pero suficiente para posicionar al partido de cara a una alianza con el oficialismo.
En el entorno del exjefe de Estado consideran que una campaña presidencial para 2027 sería «barata» y de fácil estructuración. Para ello, confían en tejer acuerdos con gobernadores clave de la Región Centro, como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), dotando al espacio de una musculatura federal que hoy los libertarios no tienen garantizada.
La influencia «amarilla» en el Gabinete
El regreso de Macri al país coincidirá con una reconfiguración de su relación con la Casa Rosada. En el PRO celebran la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, un movimiento que Macri ve con buenos ojos y que se suma a la fuerte presencia de exfuncionarios de su gestión en áreas críticas del Gobierno. Entre ellos destacan Luis Caputo en Economía, Federico Sturzenegger en Desregulación, Pablo Quirno en Relaciones Exteriores y Alejandra Monteoliva en Seguridad.
«Mauricio siempre dice que los únicos mileístas reales son Javier y Karina»
La frase, repetida en tono de broma dentro de su entorno, grafica la fuerte impronta del PRO en la administración nacional. Sin embargo, la tensión política persiste: Macri no se reúne con el presidente Javier Milei desde octubre del año pasado, momento en el que se produjo el despido de Guillermo Francos y la designación de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, una figura que despierta fuertes críticas en el macrismo desde el principio.
La Ciudad de Buenos Aires como moneda de cambio
El verdadero nudo de la negociación se jugará en territorio porteño. Tras la derrota electoral del año pasado frente a los libertarios, el PRO busca asegurar la reelección de Jorge Macri en la Jefatura de Gobierno. La hipótesis que maneja el partido es que la Casa Rosada buscará un acuerdo en la Ciudad para desactivar la postulación nacional de Mauricio Macri y evitar una dispersión del voto de centroderecha.
Las opciones bajo análisis contemplan desde una fórmula conjunta que sume a la libertaria Pilar Ramírez como candidata a vicejefa, hasta una competencia interna en las PASO contra figuras como Patricia Bullrich o un esquema de primarias ampliado que incluya a Horacio Rodríguez Larreta, una alternativa que el propio expresidente promueve pero que genera resistencia en el actual jefe de Gobierno porteño.

