Deportes

Intimidad de la Selección: utilero y masajista revelaron las perlitas y secretos del vestuario

Compartir:

Detrás de los grandes triunfos de la Selección Argentina existe un engranaje fundamental que trabaja fuera del alcance de las cámaras. Mario “Marito” Di Stéfano, histórico utilero del combinado nacional, y Marcelo “Daddy” D’Andrea, masajista del plantel desde hace más de dos décadas, se animaron a un divertido mano a mano en TNT Sports en el que expusieron la intimidad, las costumbres y las manías del vestuario albiceleste.

Los más bromistas, el orden extremo y el DJ del equipo

En un distendido ping-pong, los colaboradores no dudaron al calificar los diferentes perfiles que integran el grupo. A la hora de señalar al jugador más bromista, la elección estuvo dividida entre Rodrigo De Paul y Emiliano «Dibu» Martínez. Sin embargo, sobre el mediocampista del Atlético de Madrid hubo una coincidencia absoluta en otra categoría: lo definieron como el más insoportable y exigente de la delegación.

“Es el jodón, el rompehuevos, el gritón. Insoportable”, remarcaron entre risas sobre De Paul.

Por el contrario, a la hora de identificar al más reservado surgieron dos referentes históricos: Lionel Messi y Nicolás Otamendi. Sin embargo, donde sí hubo unanimidad absoluta fue al señalar al más metódico. Lautaro Martínez fue elegido como el futbolista más pulcro del grupo. “Los demás pibes son todos ordenaditos, pero él es el extremo”, aclararon, mientras prefirieron guardar el secreto de quiénes son los más desordenados para evitar generar discordias dentro del plantel.

El entretenimiento y la ambientación también tienen nombres propios. Dibu Martínez fue consagrado como el más bailarín del grupo, mientras que Otamendi cumple la función de DJ oficial. Según revelaron, el defensor central sorprende con una selección musical variada que va más allá de la cumbia tradicional y cuenta con la aprobación general de sus compañeros.

Exigencias cotidianas y un rescate contrarreloj

El propio Otamendi se convirtió en uno de los principales protagonistas de las revelaciones. Además de manejar la música, el zaguero fue señalado como el futbolista que más masajes solicita a diario, incluso en jornadas donde no registra molestias físicas. Asimismo, confesaron que es el jugador a quien más le cuesta levantarse por las mañanas, pidiendo reiteradas prórrogas antes de sumarse a la rutina de entrenamientos.

Entre las anécdotas de viajes y concentraciones, Di Stéfano y D’Andrea recordaron un momento de extrema tensión logística vivida durante un trasbordo aéreo. Uno de los integrantes del plantel olvidó su pasaporte justo antes de subir al avión, lo que obligó al personal a realizar un operativo de emergencia para recuperar el documento en tiempo récord. Aunque se negaron a revelar la identidad del responsable, remarcaron que debieron salir “a las chapas” para evitar que la delegación perdiera el vuelo.

Los vestuarios más dolorosos y las marcas del pasado

Más allá de la diversión, la conversación también tuvo espacio para el recuerdo de los tragos más amargos en la historia del seleccionado. Al ser consultados sobre los momentos más difíciles que debieron gestionar en la intimidad, Marito rememoró la prematura eliminación en la primera fase del Mundial de Corea-Japón 2002. Por su parte, Daddy señaló el duro impacto de la Copa América Centenario 2016 disputada en Estados Unidos.

“La de Estados Unidos fue un mazazo porque perdiste la final de Brasil, perdiste la final de la Copa América 2015 en Chile. Eran dos finales seguidas. La tercera fue un mazazo”, explicó D’Andrea.

En esa misma línea de memoria emotiva, el masajista rescató una frase pronunciada por Javier Mascherano inmediatamente después de caer en la final del Mundial Brasil 2014 ante Alemania: “Mirá que la de Brasil dolió. Mascherano me dijo: ‘Explicame por qué perdimos’”. Esas cicatrices, según reflejaron ambos colaboradores, forman parte indeleble del camino que con el tiempo derivó en la consolidación del ciclo ganador de la Selección.

Compartir: