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Seguridad Social: la caída del empleo registrado restó más de 38.000 aportantes en el último año

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La contracción del mercado de trabajo registrado en la Argentina comenzó a mostrar su impacto directo en las cuentas del sistema de previsión social. Según los últimos datos del sector, la pérdida de puestos de trabajo en blanco, las desvinculaciones laborales y el sostenido avance de la informalidad provocaron que el sistema registre **38.532 aportantes menos** en comparación con el año anterior, lo que enciende alarmas sobre la sustentabilidad del esquema de reparto.

Este retroceso en la cantidad de trabajadores activos que realizan aportes obligatorios afecta de manera directa el esquema de financiamiento de la **Seguridad Social**. En la Argentina, el sistema previsional funciona bajo la modalidad de reparto asistido, lo que significa que los haberes de los jubilados y pensionados actuales se pagan, en gran medida, con los recursos genuinos que ingresan mes a mes a través de los aportes patronales y personales de los asalariados registrados en actividad.

El impacto de la informalidad y la recesión

El achicamiento de la base de aportantes es el resultado de un proceso de precarización del mercado laboral. El incremento de los despidos y las desvinculaciones en el sector privado formal no son absorbidos por nuevos empleos de calidad, sino que derivan en un aumento del cuentapropismo informal o directamente en el desempleo. Al pasar de la formalidad a la informalidad, el trabajador deja de aportar al sistema, interrumpiendo el flujo de fondos hacia la **Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES)**.

Históricamente, los analistas señalan que para que un sistema de reparto sea sustentable en el tiempo se requiere una relación saludable entre trabajadores activos y pasivos. En la Argentina, esa relación se encuentra fuertemente tensionada desde hace años, y la pérdida de más de 38.000 aportantes agudiza el déficit estructural, obligando al Estado a cubrir la brecha financiera mediante asignaciones impositivas o transferencias del Tesoro.

Perspectivas para el sistema de reparto

La caída del empleo en blanco no solo afecta la recaudación presente, sino que también proyecta consecuencias críticas para el futuro de los propios trabajadores que hoy quedan fuera del sistema formal. Al no computar aportes, estas personas enfrentarán serias dificultades para cumplir con los requisitos legales de jubilación al alcanzar la edad correspondiente, perpetuando la necesidad de asistencia estatal y la precarización de los ingresos de la clase pasiva.

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