Precios de los alimentos: el tomate trepó un 22,5% por el frío y se disparó la importación
El precio del tomate redondo registró un salto exponencial en junio pasado, al anotar una suba del 22,5% que superó por casi 12 veces el avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general, que fue del 1,9%. De acuerdo con los últimos datos oficiales del Indec, el valor del kilo pasó de $2775,52 en mayo a $3400,05 en el sexto mes del año, liderando cómodamente el ranking de incrementos en la división de alimentos y bebidas.
El factor climático y la dependencia de Chile
La fuerte suba del tomate no respondió a un desabastecimiento liso y llano, sino a complicaciones meteorológicas en las zonas productoras del país. Las bajas temperaturas del invierno impidieron que la fruta alcanzara el grado de maduración y el color que exige el circuito comercial local.
Desde el Mercado Central explicaron la dinámica detrás de este comportamiento de los precios:
«No hay tomate con color porque hizo mucho frío. Para que madure rápido necesitás temperaturas superiores a 22 o 23 grados. Todo el tomate que se está vendiendo tiene poco color. El único tomate bien colorado que hoy hay en plaza es el chileno y vale una moneda: un cajón [de 22 kg] cuesta alrededor de $55.000.»
Esta escasez de producción nacional madura obligó a multiplicar las importaciones desde el país trasandino. Las estadísticas de comercio exterior reflejan una curva ascendente vertiginosa: en enero ingresaron apenas 104,96 toneladas de tomate chileno; en febrero la cifra ascendió a 494,18 toneladas; en mayo trepó a 1465,18 toneladas; y en junio se consolidó en 3248,84 toneladas, duplicando el registro del mes previo.
Hortalizas en alza y el freno de la carne
El tomate no fue el único producto del sector hortícola que presionó el bolsillo de los consumidores. El relevamiento del Indec detectó incrementos significativos en otros artículos de primera necesidad. La papa subió un 4,8% (de $1473,32 a $1544,25 el kilo), seguida de cerca por la lechuga con un 4,6% ($4359,25 a $4560,16) y el zapallo anco, que también avanzó un 4,6% para ubicarse en $1192,04. Por su parte, la cebolla registró un aumento del 3,9%, llegando a los $1295,49.
En la vereda opuesta, el sector cárnico mostró un escenario de notable estabilidad, quebrando la tendencia alcista de los primeros meses del año. Según el organismo oficial de estadísticas, el asado cayó un 1,8% (de $17.237,32 a $16.929,32), la nalga retrocedió un 0,9% ($21.611,61) y el cuadril bajó un 0,5% ($21.053,20). La carne picada común subió un moderado 2,1% y el pollo entero se mantuvo prácticamente sin cambios con un alza del 0,6%.
De acuerdo con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), esta desaceleración responde a una menor presión sobre los valores de la hacienda en pie y a un consumo interno debilitado que encuentra serias dificultades para convalidar nuevos incrementos en los mostradores de las carnicerías.
Cítricos en baja por abundancia de oferta
A diferencia de las hortalizas, el rubro de las frutas trajo alivio al índice de alimentos gracias a factores estacionales. El limón encabezó las bajas con un desplome del 19,1%, pasando de $1905,18 a $1541,85 por kilo. La naranja también anotó un retroceso pronunciado del 18,9% (de $1577,62 a $1279,85), mientras que la banana cayó un 2,2%.
Referentes del Mercado Central detallaron que este comportamiento se debió a la plena temporada de cosecha citrícola, lo que generó un exceso de oferta frente a una demanda que no logra absorber el volumen disponible. «Cuando hay tanta mercadería para la demanda que existe, el precio baja», concluyeron, marcando el contraste perfecto con la realidad del tomate.

