Reforma laboral: el Gobierno avaló la continuidad de los aportes clave del Sindicato de Comercio
En un revés para los aspectos centrales de su reforma laboral, la administración de Javier Milei, a través de la Secretaría de Trabajo, reconoció formalmente la vigencia de una medida cautelar que beneficia al Sindicato de Comercio. La resolución oficial permite al gremio mercantil continuar con el cobro de las denominadas cuotas solidarias y ratifica la validez de su convenio colectivo de actividad, suspendiendo de forma transitoria las limitaciones impuestas por el oficialismo.
La medida se instrumentó a través de la disposición 839 de la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo. En este documento, las autoridades laborales aclararon que la homologación del acuerdo salarial más reciente del sector mercantil debe ajustarse de manera obligatoria a las disposiciones dictadas por el Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo N° 2 de San Martín. De esta manera, el Ejecutivo debió ceder temporalmente en la aplicación de los artículos 131 y 133 de la reforma laboral.
El impacto en la caja del gremio más grande del país
El fallo judicial, dictado originalmente en marzo de este año, ordenó la suspensión de los mencionados artículos por un plazo de seis meses, con vencimiento en septiembre próximo. Aunque el Gobierno nacional apeló la decisión judicial, el recurso fue concedido con efecto devolutivo, lo que obliga al Estado a mantener el statu quo hasta que se pronuncie la Cámara de apelaciones correspondiente. Desde el sindicato conducido por Armando Cavalieri ya anticiparon que, una vez cumplido el plazo, solicitarán una prórroga de la cautelar.
La resolución de Trabajo busca evitar un escenario de alta conflictividad judicial y gremial. Al adecuar los términos de la homologación salarial, el Gobierno garantiza la continuidad de las retenciones vigentes: un 2% del salario de convenio destinado a las seccionales de primer grado y un 0,5% adicional para la federación nacional. Este esquema supera el tope estricto del 2% global que pretendía fijar la reforma laboral de Milei, un punto crítico para el financiamiento de la estructura sindical de Comercio, que había denunciado ante la Justicia la «falta de previsibilidad» que generaba la nueva normativa sobre sus prestaciones.
Freno a la renegociación masiva de convenios
El reconocimiento de la ultraactividad del convenio mercantil representa además un obstáculo para la estrategia de la Casa Rosada, que aspira a renegociar más de 400 convenios colectivos antes del cierre del año. Desde la conducción de Comercio ya deslizaron que no tienen intenciones de abrir discusiones con las cámaras empresarias para revisar las condiciones laborales generales en el corto plazo.
Este escenario de resistencia sindical a la reforma laboral de Milei ya registra otros antecedentes de peso en el sector privado. Recientemente, la federación de la industria de la alimentación también acordó con el sector patronal una prórroga por un año de su convenio vigente, neutralizando la presión oficial por forzar modificaciones en las condiciones de trabajo de los distintos sectores productivos de la Argentina.

