Reforma tributaria: para expertos, es «esencial» para restaurar la prosperidad en Argentina
Argentina enfrenta un desafío estructural para consolidar un crecimiento económico sostenido, a pesar de los avances en la estabilización monetaria y el equilibrio fiscal. Según un análisis conjunto de la Fundación Libertad y Progreso y la Reason Foundation, el principal obstáculo radica en un sistema impositivo que asfixia la actividad formal y empuja a casi la mitad de la fuerza laboral a la informalidad.
El informe subraya que, si bien el gobierno de Javier Milei ha logrado rápidamente controlar el déficit y la inflación, estas condiciones son necesarias pero no suficientes para restaurar la prosperidad. La clave, según los expertos, reside en una profunda reforma tributaria que revierta la alta presión fiscal que hoy castiga a empresas y trabajadores.
Una carga impositiva récord que fomenta la informalidad
La investigación detalla que de los 155 impuestos que recaen sobre empresas y familias en Argentina, solo siete concentran el 87% de la recaudación. No obstante, la carga efectiva promedio para una empresa típica supera el 106% de sus ganancias, según estimaciones del Banco Mundial. Esta cifra posiciona a Argentina como el segundo país con la tasa efectiva de impuestos a las empresas más alta del mundo, solo superada por Comoras.
Millones de argentinos se han refugiado en los márgenes de la sociedad para escapar de estas capas impositivas, vaciando la base tributaria
Este nivel de tributación, explican los autores, elimina cualquier incentivo a la inversión y el emprendimiento, haciendo imposible el cumplimiento pleno y llevando a millones de argentinos a la informalidad. Los aportes patronales y laborales, que suman entre el 35% y el 41% de los salarios, junto al Impuesto a las Ganancias, crean una brecha impositiva que incentiva a los trabajadores a aceptar arreglos informales, incluso con remuneraciones nominales más bajas.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 44,1% de la población ocupada trabaja en la informalidad. Esta situación, aunque puede ser una elección racional para el individuo, limita el crecimiento macroeconómico, ya que las empresas informales tienen acceso restringido al crédito y pocos incentivos para invertir o capacitar a sus empleados, priorizando la ocultación de su actividad.
Propuesta de reforma gradual y blanqueo impositivo
La investigación compara datos de encuestas de hogares del Indec con variaciones en los impuestos provinciales sobre los ingresos brutos, demostrando una fuerte correlación entre mayor presión tributaria y aumento de la informalidad laboral. En el sector de la construcción, por ejemplo, cada punto porcentual adicional de impuestos se asocia con un aumento del 8,5% en la informalidad, lo que sugiere que los aumentos impositivos terminan generando menos recaudación total.
Los autores, Cachanosky, jefe de Economía de la Fundación Libertad y Progreso, y Lawrence, director de investigación de Reason Foundation, proponen un enfoque gradual y basado en datos para la reforma tributaria. Este plan busca dar tiempo al sector privado para responder y garantizar la estabilidad de los ingresos públicos mientras el sistema se simplifica.
La Fase 1 sugiere reemplazar los impuestos provinciales sobre los ingresos brutos por un impuesto a las ventas al consumidor y reducir el IVA nacional al 10%, de manera recaudatoriamente neutra. Además, se propone reestructurar la coparticipación para alinear la autoridad de gasto con la responsabilidad de recaudar, una idea que el presidente Milei ha discutido en líneas generales.
La Fase 2 se enfocaría en eliminar progresivamente los impuestos distorsivos al comercio para facilitar la inserción de Argentina en los mercados globales. Finalmente, la Fase 3 contemplaría reducciones a largo plazo en el Impuesto a las Ganancias y los aportes previsionales.
Complementariamente, el plan de blanqueo impositivo incluido en una ley de modernización laboral sancionada en marzo de 2026 se presenta como un catalizador clave. Este esquema permitiría a las empresas que contraten nuevos empleados registrados (sin aportes previsionales en los últimos 12 meses) pagar solo un 2% de aportes patronales por hasta cuatro años por ese trabajador, incentivando la formalización.
Según los expertos, la implementación de estas reformas no solo sacaría a millones de argentinos de la informalidad, sino que también podría generar un cambio cultural profundo, restableciendo la confianza mutua y el cumplimiento como pilares de la vida argentina. Argentina, que alguna vez fue uno de los países más ricos del mundo, podría recuperar su prosperidad con el entorno de políticas adecuado.

