Selección Argentina: Lionel Scaloni define el futuro del mediocampo antes de la semifinal contra Inglaterra
La agónica victoria frente a Suiza dejó clasificada a la Selección Argentina a las semifinales del Mundial, pero también encendió las alarmas en el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni. Reunido con sus colaboradores en el hotel Origin de Kansas City, el entrenador comenzó a desmenuzar el rendimiento de un equipo que mostró su versión más deslucida en lo que va del torneo. Con solo cuatro entrenamientos por delante antes de enfrentar a Inglaterra, la gran incógnita pasa por reconstruir el funcionamiento de un mediocampo que perdió su habitual solidez.
El bajo nivel de un tridente histórico
El histórico triángulo compuesto por Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, clave en la consagración de Qatar, atraviesa un bajón futbolístico preocupante en el momento más caliente de la competencia. Aunque Mac Allister logró marcar el 1-0 ante los helvéticos tras una jugada preparada por Walter Samuel, su rendimiento general sigue lejos de su mejor versión. Por su parte, Enzo Fernández se muestra intermitente, quizás afectado por su situación contractual en Europa, y no logra asumir el protagonismo que acostumbra.
El caso de De Paul es el que más asombro genera: el volante fue reemplazado en cuatro de los seis partidos disputados y ni siquiera sumó minutos ante Jordania. Su desgaste físico para auxiliar a Nahuel Molina en el lateral derecho —otro futbolista bajo la lupa— le quitó la frescura y la intensidad que lo hacían indiscutible en el once titular. Pese a esto, su peso temperamental y su liderazgo dentro del grupo hacen que su salida en un clásico de esta magnitud resulte difícil de imaginar.
Los desajustes defensivos y el factor Bellingham
La falta de contención en la mitad de la cancha repercutió directamente en la última línea. Cristian Romero y Lisandro Martínez debieron extremar recursos para cortar avances de frente, mientras que Emiliano «Dibu» Martínez, pese a sus intervenciones clave en el segundo tiempo, sumó su cuarto partido consecutivo recibiendo goles. El ingreso de Leandro Paredes aportó equilibrio temporal, pero no alcanzó para solucionar un problema estructural que Inglaterra, con Jude Bellingham como principal amenaza para romper líneas, podría explotar con facilidad.
Las alternativas que maneja el cuerpo técnico
A diferencia de lo ocurrido tras el triunfo ante Egipto, donde Scaloni optó por mantener los mismos nombres para respaldar la confianza del grupo, esta vez la posibilidad de meter mano en el equipo es real. El ingreso de Nicolás González aparece como una opción para dotar de mayor verticalidad y recorrido por las bandas al esquema nacional. En tanto, futbolistas como Exequiel Palacios, Valentín Barco y Giovani Lo Celso, quienes casi no sumaron minutos fuera del partido contra Jordania, esperan su oportunidad en el banco de suplentes.
Argentina se encuentra ante la encrucijada de sostener la jerarquía de sus campeones o apostar por la renovación táctica. En una semifinal del mundo, frente al rival de mayor fuste del certamen, la Selección sabe que depender exclusivamente de una genialidad individual puede no ser suficiente para alcanzar la gran final.

